Un duro cruce verbal entre la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), y el ministro de Defensa, Fernando Barros, derivó en un tenso episodio institucional entre el Congreso y el Ejecutivo. Las críticas de la parlamentaria a la gestión de la cartera y la posterior réplica del secretario de Estado provocaron una ola de cuestionamientos transversales dirigidos al ministro desde Chile Vamos y la oposición.
«Parece vocero»: La ironía de Núñez y los reparos a la relación con las Fuerzas Armadas
El conflicto se desencadenó tras una entrevista concedida por la titular de la Cámara Alta a The Clinic, donde analizó los primeros seis meses de su gestión y abordó las descoordinaciones en el gabinete. Al ser consultada sobre el desempeño del titular de Defensa en medio de la discusión de la reforma constitucional de seguridad, Núñez ironizó sobre su figuración pública. «A todo esto le fue muy bien en una de las encuestas, porque parece vocero opinando de todo. En una de esas podrían nombrarlo en ese cargo, que al parecer lo hace bien en eso», afirmó.
Más allá de la ironía, la parlamentaria manifestó su preocupación por la conducción sectorial, remarcando que en materia de defensa «es clave que las Fuerzas Armadas sientan que tienen un ministro». En esa línea, reveló coordinaciones complejas durante la tramitación del proyecto de seguridad, argumentando que existió un «vacío» debido a la falta de información e insumos aportados por Defensa. Asimismo, Núñez lanzó una advertencia sobre la disciplina gubernamental: «Cuando el Presidente tiene que salir a corregir a un ministro, o a enmendar una opinión, estamos frente a un ministro que produce un problema».
La contraofensiva de Barros: «No tiene por qué saber»
La respuesta del ministro de Defensa no tardó en llegar. En declaraciones a CNN Chile, Fernando Barros desestimó los cuestionamientos marcando una estricta separación de atribuciones entre el Ejecutivo y el Legislativo. «La senadora Núñez forma parte de otro poder del Estado y ella no tiene por qué saber lo que se hace y piensa en el Ejecutivo o en Defensa», aseveró el secretario de Estado.
Aunque Barros agregó que respeta el derecho a opinar de la senadora y que no interviene en los asuntos propios del Congreso, sus palabras cayeron mal en el ámbito parlamentario.
Cerrado rechazo en RN y el Senado
Las expresiones del titular de Defensa generaron una inmediata reacción dentro de su propia coalición. La presidenta de Renovación Nacional, senadora Andrea Balladares, fustigó al ministro sosteniendo que «decir que la presidenta del Senado ‘no tiene por qué saber’ lo que hace el Ejecutivo o el Ministerio de Defensa es desconocer el rol que tiene el Congreso y, además, una falta de respeto hacia Paulina Núñez y hacia el Senado».
A las críticas se sumó la senadora Camila Flores (RN), quien cuestionó el criterio de la autoridad de Gobierno: «Quien parece no entender cómo funciona el Estado es el ministro de Defensa. La presidenta del Senado es la segunda autoridad del país (…), el respeto hacia quienes ejercen cargos de representación popular (…) es fundamental».
Desde la oposición, la presidenta del Partido Socialista (PS), senadora Paulina Vodanovic, tildó de «inaceptable que el ministro de Defensa desestime con tanta facilidad una preocupación que ha sido planteada transversalmente desde el Senado», enfatizando que en materia de defensa nacional se requiere «menos polémica entre autoridades y más política de Estado».



