La estatal minera reveló que las maniobras contables cometidas entre 2024 y 2025 obligarán a aplicar un castigo financiero de hasta 140 millones de dólares, mientras la mesa directiva prometió perseguir la restitución de los bonos pagados en exceso.
Un terremoto financiero e institucional remece a la Corporación Nacional del Cobre de Chile (Codelco) tras la realización de su junta extraordinaria de accionistas de este jueves. En la instancia, que contó con la presencia del presidente ejecutivo, Jorge Gómez, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, la mesa directiva expuso los avances de las indagatorias internas desarrolladas por las consultoras KPMG y EY por irregularidades en los registros productivos de la compañía.
Durante la presentación del informe preliminar, el presidente del directorio de la minera, Bernardo Fontaine, detalló que las cifras oficiales de la minera incluyeron “24 mil toneladas de falsa producción” registradas durante el año 2024, a las que se sumaron otras 18.100 toneladas computadas de forma irregular en 2025. El total de producción sobrevalorada asciende a 42.100 toneladas métricas de cobre fino, cifra que supera ampliamente las 26.875 toneladas identificadas al inicio de las revisiones en las divisiones Chuquicamata y Ministro Hales, luego de que las auditorías forenses detectaran una doble contabilización de mineral que también salpicó a la división Salvador.
Las inconsistencias detectadas causaron una alteración directa en el cálculo de los incentivos variables asignados a un grupo de trabajadores de la cuprífera estatal. Frente a este escenario, Fontaine recalcó que «El monto está siendo rigurosamente calculado. Este directorio y la corporación harán todo lo posible para recuperar los bonos mal pagados». Asimismo, el directivo explicó que el duplicado de registros generó un abultamiento artificial de 17.000 toneladas en los inventarios físicos, lo que se traducirá en un castigo contable en los estados de resultados de la empresa estimado entre US$120 millones y US$140 millones, número que está siendo certificado por auditores financieros externos.
El escándalo ya provocó las primeras sanciones internas dentro de la compañía pública, luego de que el pasado 29 de octubre se concretara la desvinculación de ocho altos ejecutivos vinculados a las anomalías en el pesaje y registro del mineral. Al abordar la gravedad de los hechos, Fontaine fue enfático en señalar que «Las auditorías dan cuenta de que un conjunto de ejecutivos habría vulnerado las normas de la compañía y la ética. Estamos frente a hechos graves que este directorio considera inaceptables». El representante del directorio añadió que la administración ejecutará todas las acciones judiciales disponibles para recuperar los caudales públicos en caso de confirmarse un perjuicio patrimonial contra el fisco.
Más allá del fraude contable, la mesa directiva presentó un sombrío diagnóstico sobre el desempeño operativo y financiero acumulado por la principal empresa del país. En su exposición, el presidente del directorio reveló que durante el último cuatrienio Codelco aportó al Estado US$7.000 millones, lo que representa un descenso del 43% en comparación con el periodo anterior, a pesar de que la cotización del cobre experimentó un alza del 30%. Para concretar dichos traspasos al fisco, la corporación debió incrementar su nivel de endeudamiento en un 50%. Fontaine expuso además que, aun cuando la estatal desembolsó US$32.000 millones en inversiones durante los últimos ocho años, la producción de la empresa cayó de 1,6 millones a 1,2 millones de toneladas, registrando un aumento del 42% en sus costos de operación.
Para enfrentar la crisis institucional, Codelco anunció una reestructuración enfocada en cuatro ejes fundamentales: seguridad, rentabilidad, sostenibilidad ambiental y disciplina interna. Fontaine instó a cambiar el foco histórico de la minera argumentando que «Durante demasiado tiempo, la discusión estuvo excesivamente centrada en cuántas toneladas producía Codelco y eso no fue ajeno a la generación de producciones falsas. Pero tenemos que preguntarnos cuánto valor genera cada tonelada y cuánto retorno entrega cada dólar invertido». El mandamás de la estatal sentenció que «No se trata ahora de producir por producir, se trata de producir de manera segura, eficiente y rentable», reconociendo finalmente el impacto del caso al señalar que «Los episodios recientes relacionados con cifras de producción han afectado la confianza en Codelco y su reputación. No tiene sentido negarlo», y advirtiendo a los accionistas que «Habrá tiempos difíciles y el proceso tomará tiempo».



