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El mundo está enfermo

Desde Madrid

La actualidad nos está demostrando que el mundo está enfermo. Nos pasamos siglos y siglos conviviendo mediante un sistema que considerábamos perfecto, la Democracia, y aparecen de pronto ricachones ávidos de poder, adorando a su Dios, que es el dinero, y comienzan a dar manotazos enormes que hacen temblar a lo que tanto cultivamos entre todos. Y, lo peor, amenazan con destruir tan sabio sistema.

Nos damos cuenta de ello, pero somos incapaces de reaccionar con fuerza y decisión. Entonces comienzan a contagiarnos un virus nuevo, que se transmite a través de lo que podría denominarse “Diplomacia de los misiles”. Es un virus que se basa en la única forma que conocen que es la de la fuerza bruta, la de la sangre y la muerte, la del abuso, la inmoralidad, la falta de respeto. Y cuentan para “contagiar” al mundo entero, con el apoyo de otros ricachones, que son los fabricantes de los elementos más sofisticados para dominar al mundo, con el único fin de convertirse en más ricos.

En Democracia hemos ido creciendo como seres humanos. Hemos ido avanzando en experiencias y en nueva tecnología que nos hace la vida más cómoda, con mejores condiciones para vivirla. Hemos conseguido inventos fantásticos que nos van acortando las distancias, que nos van entregando mayores conocimientos, que nos permiten alcanzar nuevas formas de felicidad.

Pero… siempre hay un pero…En nuestra evolución aparecen los que quieren aprovecharse de esos avances tecnológicos y los comienzan a utilizar en mala forma, en términos excluyentes, acumulando poder, priorizando el dinero para dominar indiscriminadamente a las diversas sociedades, con la avaricia de querer más y más poder. Aplican la máxima del “Pase lo que pase, pese a quien pese y pise a quien pise”.

Dominan por la fuerza y contagian a la sociedad utilizando las mentiras como fórmula de dominio, porque las aplican científicamente aprovechando el conocimiento de la especia humana que vamos adquiriendo. Aplican sin moral esos valores alcanzados, provocando una desfiguración de la realidad. Manipulan a la gente de bien y les hacen vivir en una realidad ficticia.

Con su ignorancia y sus apetitos incontrolados, quieren más y más en un corto plazo. Avasallan la naturaleza y destrozan el medio ambiente. No les importa. No se dan cuenta de que van cambiando las condiciones de vida, porque se alteran las condiciones que nos han permitido desarrollarnos como especie humana. Hasta podríamos imaginar un futuro en que nos transformemos en otra cosa, si es que llegamos a sobrevivir. Si eso ocurre, nos afectará a todos por igual, incluyéndolos a ellos. Entonces será efímera su victoria y su riqueza quedará convertida en polvo que se llevará el viento.

Sin duda que resulta tremendista y hasta dramático lo que señalo, pero debemos ser realistas para tratar de convencer de que el mundo está enfermo y que no hay cura si no desviamos la línea que están trazando estos “señores de la guerra”.

Se hace necesario, en consecuencia, resistir y combatir las ideas excluyentes que nos quieren imponer. Debemos detener la manipulación que nos conduce a la autodestrucción. Debemos recuperar la inteligencia y recomponer el sistema democrático, restablecer las leyes que ordenan nuestra convivencia humana y avanzar en un mundo solidario, con una Humanidad que avance en progreso y en bienestar para todos.

Debemos apoyar a quienes asumen liderazgos fuertes, sabios y desinteresados en la materialidad. Debemos asumir lo que nos definan con claridad las acciones comunes que nos permitirán ser mejores. Necesitamos sabiduría, transparencia y honradez. Y reconocer nuestros errores para corregirlos con rapidez.

La Democracia nos ha convertido en seres humanos/humanos. La hemos ido usando y perfeccionando siglo tras siglo. En ella no caben las mentiras, las fakenews, ni tampoco caben los iluminados que nos transforman las realidades para satisfacer sus mezquinos e incontrolados apetitos.

Aún es posible recuperar nuestro medio ambiente, nuestro espacio vital, nuestra moral social sin exclusiones, nuestra vida solidaria basada en verdades. Es el momento de reaccionar con decisión, para sanar a este precioso mundo enfermo que nos toca vivir.

Miguel Ángel San Martín
Miguel Ángel San Martín
Periodista, Locutor y Comentarista Deportivo. Nació en Santiago de Chile (1943). Su carrera ha transcurrido entre Chile, Cuba, Alemania y España, país donde reside en la actualidad.

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