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«Metáfora» de Kast: La hipérbole del Presidente se llena de críticas y eclipsa agenda de seguridad

 

El Presidente José Antonio Kast sorprendió al mundo político al calificar como una “metáfora” su emblemática promesa de campaña de expulsar a 300 mil migrantes el primer día de su mandato. La aclaración, realizada durante una actividad de la Cámara Chilena de la Construcción, ha desatado una ola de críticas que acusan un engaño electoral y un retroceso discursivo frente a las altas expectativas generadas por su propio discurso.

¿Metáfora o promesa incumplida? Durante la campaña de 2025, la cifra de los 300 mil no fue un simple adorno retórico: protagonizó debates, videos en redes sociales y hasta una cuenta regresiva que mantuvo a la ciudadanía expectante. Hoy, tras 60 días en La Moneda, el Mandatario sostiene que «si alguien creyó que en un día se iban a expulsar a 300 mil, entendió mal el mensaje». Sin embargo, para la oposición y exautoridades como Carolina Tohá y Álvaro Elizalde, este cambio no es un recurso literario, sino la evidencia de una promesa incumplida y de una seguridad que se intentó construir con frases vacías.

El error semántico: La hipérbole de La Moneda Aunque el Mandatario insiste en el concepto de «metáfora», el uso del término resulta inexacto desde el punto de vista del lenguaje. Lo que Kast empleó en campaña se ajusta más a una hipérbole —una exageración deliberada para aumentar el impacto político— que a una metáfora. Esta imprecisión técnica ha alimentado el flanco de críticas, ya que la senadora Daniela Cicardini (PS) advirtió que, si este compromiso era solo una figura retórica, cualquier otra promesa de campaña podría etiquetarse de la misma manera en el futuro.

Efectos: El eclipse de la agenda de seguridad La controversia por la «metáfora» ha terminado por opacar los avances reales del Ejecutivo. Mientras el Presidente relativizaba sus dichos, la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, presentaba ante la Cámara de Diputados el Plan Nacional de Seguridad. No obstante, el giro discursivo presidencial absorbió la atención mediática, dejando en segundo plano las medidas contra el crimen organizado y el fortalecimiento policial.

En el norte del país, donde la promesa generó mayor adhesión, el efecto es de incertidumbre. Pese al despliegue de planes y la construcción de zanjas, la administración Kast aún no logra marcar una diferencia sustancial con la gestión anterior en materia de control fronterizo. Desde el oficialismo, el presidente de los Republicanos, Arturo Squella, intentó minimizar la polémica apelando al «sentido común», pero el daño comunicacional ya sitúa al Gobierno en una zona compleja ad portas de su primera Cuenta Pública.

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