La tripulación de la FACh solicitó ventilación preventiva al equipo de emergencia del aeropuerto tras aterrizar en Torrejón de Ardoz, en una maniobra que Presidencia catalogó como un procedimiento de rutina y descartó como una avería.
Un procedimiento de asistencia técnica debió aplicarse al avión Boeing 767 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) que trasladó al Presidente José Antonio Kast y a su comitiva oficial en su llegada a España. El hecho ocurrió tras el aterrizaje de la aeronave en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid, momento en que la tripulación solicitó la intervención preventiva del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) para aplicar ventilación a los frenos del aparato debido al incremento térmico en esa zona.
Ante las inquietudes generadas por el operativo en la pista española, desde la Presidencia de la República aclararon que el avión «no aterrizó con problemas de frenos ni presentó falla alguna». Según explicaron a través de un comunicado oficial, «durante todo aterrizaje, los frenos pueden tener variación de en su temperatura. Es un efecto físico normal, que puede ser mayor o menor según las condiciones de cada operación».
En esa misma línea, el Ejecutivo detalló el motivo operativo detrás del requerimiento formulado a los equipos de emergencia locales. Desde la comitiva precisaron que «para acelerar el enfriamiento de los frenos, de ser necesario, y así agilizar tareas como la bajada del equipaje, la tripulación puede solicitar al Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) del aeropuerto la aplicación de ventilación. Es un procedimiento de aeropuerto, y fue lo que ocurrió en este caso».
Asimismo, desde el Gobierno puntualizaron la forma en que actúan los especialistas en tierra ante este tipo de maniobras. «Cada SSEI aplica sus propios protocolos para acercarse a la aeronave, basados en estándares internacionales. Su personal ejecuta el procedimiento solicitado, pero no necesariamente dispone de la información técnica de la operación», señalaron para contextualizar el despliegue en la loza de aterrizaje, concluyendo que «se trató, por lo tanto, de un procedimiento y no de una falla».



