Un teniente y un subteniente cayeron en el Salar de Coipasa durante un operativo del Ejército chileno y Carabineros, en un sector habitualmente utilizado para el paso ilegal de vehículos robados.
Un inédito procedimiento policial y militar convulsionó la frontera norte del país tras la aprehensión de dos efectivos del Ejército de Bolivia en pleno territorio chileno. La detención de los uniformados, identificados como un teniente y un subteniente, se produjo durante la madrugada del lunes en las inmediaciones del Salar de Coipasa, en la comuna de Colchane, región de Tarapacá, e involucró una rápida acción de contención por parte de las fuerzas nacionales.
El operativo fue confirmado por la Fiscalía Regional de Iquique, entidad que precisó que el hallazgo de los militares extranjeros se dio en el marco de un patrullaje preventivo ejecutado por efectivos del Ejército de Chile junto a un equipo multidisciplinario de Carabineros, integrado por personal del departamento OS7. Las unidades chilenas se encontraban desplegadas en la zona con el objetivo de dar con el paradero de un camión que registraba encargo vigente por robo y que intentaba abandonar el territorio nacional a través de pasos no habilitados hacia el país vecino.
En medio de las maniobras de rastreo por el sector fronterizo, las patrullas detectaron la presencia no autorizada de los dos oficiales bolivianos internados en suelo chileno, procediendo a su arresto inmediato. Tras la captura, los imputados fueron conducidos bajo custodia a dependencias policiales en Colchane, quedando a disposición de la justicia para enfrentar su correspondiente audiencia de control de detención durante la jornada de este martes.
El Ministerio Público abrió complejas aristas para definir el marco legal de la incursión. Entre las hipótesis de trabajo fijadas por la fiscalía se contempla un «eventual delito de espionaje» debido a la penetración no justificada de efectivos armados extranjeros a la soberanía nacional, además de indagar una «posible vinculación con el contrabando del vehículo que era buscado por las autoridades» en ese mismo perímetro. La zona del Salar de Coipasa se mantiene bajo especial vigilancia por parte de los organismos de seguridad debido a su constante utilización por bandas dedicadas al tráfico de automóviles y al contrabando transfronterizo.



