La ministra de Educación, María Paz Arzola, aseguró que «una escuela o liceo puede ser de excelencia si incorpora ciertas prácticas: altas expectativas, liderazgo directivo, una cultura que ponga el aprendizaje en el centro. Los Liceos Bicentenario son la prueba de eso que es posible y que los resultados en la educación pública pueden llegar».
En la Revista de Educación, donde se destacan las prácticas exitosas de establecimientos que pertenecen a la Red de Liceos Bicentenario de Excelencia, que a lo largo de nuestro territorio suman 420 colegios, la ministra explica que en su cartera buscan «avanzar hacia lo que hemos llamado una consolidación del ‘modelo bicentenario’, es decir, hacer un diagnóstico más preciso del nivel de cada uno de los Liceos Bicentenario que hoy día forman parte de esta red y, sobre la base de este, realizar un trabajo más coordinado de apoyo con cada uno de ellos, no sólo para que mejoren sus propios resultados, sino para que sus buenas prácticas sean un ejemplo para otros establecimientos educativos».
Exitosas experiencias en las voces de directivos y docentes
La edición incluye testimonios de directivos y docentes de Liceos Bicentenario. Algunas de sus máximas resumen lo que sostiene el amplio y sólido concepto de lo que significa educar en la red de los liceos que ellos lideran: «Formamos estudiantes con valores y habilidades como el pensamiento crítico», «Lo pedagógico no puede estar separado de lo formativo», «Tenemos altas expectativas de nuestros estudiantes en el deporte», «El trabajo colaborativo y la mejora continua son nuestro norte», «Para nuestras niñas vivir en Puerto Natales ya no es una limitante». Y a partir de esos enunciados relatan cómo han aplicado esas fórmulas que le han dado calidad a la educación que imparten en sus colegios.
Cuentan sus realidades y las estrategias que han llevado a cabo para entusiasmar a los estudiantes. Al punto de que muchos de ellos han tenido excelentes resultados en las mediciones de la prueba Simce al mismo tiempo que muestran una muy buena disposición, respeto, empatía y creatividad en el trabajo colaborativo entre ellos y con los profesores guías.
«La idea es retomar la coordinación con los directores de los Liceos Bicentenario y el apoyo pedagógico. Esto sin limitarnos a revisar si es que hay algunos lugares en los cuales falte un buen liceo público y abrirnos a la posibilidad de incorporar a esta red nuevos establecimientos», señala la ministra Arzola.
Afirma que «hoy es muy importante que los profesores, los asistentes de la educación, los directores, todos quienes están en los colegios, sientan el respaldo y el reconocimiento del Ministerio de Educación. Que sepan que los tenemos en nuestra agenda, que queremos fortalecer su autoridad para que puedan hacer su trabajo. Una autoridad entendida como confianza en su criterio y en sus capacidades para poder sacar a los estudiantes adelante y conseguir los objetivos de aprendizaje. Ellos buscan lo mejor para sus alumnos. Estamos hablando de una labor esencial no solamente para el futuro sino también para el presente de muchas generaciones».


