Tras más de tres décadas siendo protagonista del desarrollo digital del país, la gigante española Telefónica selló este martes su adiós definitivo al mercado nacional. La operación, que se enmarca en un plan estratégico de salida de Hispanoamérica, implica la venta del 100% de su filial chilena a los holdings NJJ Holding y Millicom Spain por un monto de US$1.215 millones.
Los detalles del millonario traspaso El acuerdo establece que la francesa NJJ se quedará con el 51% de las operaciones, mientras que Millicom Spain controlará el 49% restante. Según los antecedentes del proceso, Millicom tendrá la opción de adquirir la participación de NJJ transcurridos cinco o seis años desde el cierre de la transacción.
A esta cifra se suma un posible pago adicional de US$150 millones, sujeto a condiciones específicas que se den en el mercado de telecomunicaciones local en el futuro. Pese a la solidez de la operación, Telefónica Chile reportó al cierre de 2025 una deuda neta que asciende a los 479 millones de euros.
Desde la histórica CTC al Chile digital La historia de la compañía en territorio nacional comenzó en 1990, cuando adquirió la mayoría accionaria de la entonces Compañía de Teléfonos de Chile (CTC). Desde entonces, la firma fue clave en hitos que marcaron la integración del país, como la masificación de la telefonía fija y la conectividad en localidades rurales aisladas, siendo el caso de Cachiyuyo uno de los más emblemáticos de su gestión.
Alfonso Gómez, CEO de Telefónica Hispam, destacó que la empresa deja una “operación robusta y una infraestructura moderna” preparada para que los nuevos dueños continúen con el desarrollo tecnológico del país.
El avance de Millicom en la región La salida de Telefónica no fue un proceso sencillo y contó con el interés inicial de otros actores relevantes de la industria, como Entel, América Móvil (dueña de ClaroVTR) y WOM. Sin embargo, fue Millicom quien consolidó su posición como el gran comprador de los activos de la española en la región.
Según consigna una nota de BioBioChile, Millicom —reconocida por su marca Tigo— ya ha adquirido las operaciones de Telefónica en Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Colombia, Uruguay y Ecuador. En otros mercados como Argentina, la firma vendió al Grupo Clarín, mientras que en México y Venezuela los procesos de salida aún están pendientes.
¿Qué pasará con el «edificio telefónico»? Una de las grandes interrogantes que deja esta venta es el destino del edificio corporativo de Plaza Italia, la icónica construcción con forma de teléfono celular. Aunque no fue parte central de este paquete de venta, se sabe que la entidad estatal Desarrollo País ha estado analizando la compra del inmueble para luego arrendarlo a la propia Telefónica o a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
Por otro lado, la red mayorista ON*NET Fibra quedó fuera de este proceso, ya que la participación de Telefónica Chile en dicha marca fue vendida previamente a Inversiones Telefónica Internacional Holdings SpA. Con este movimiento, se cierra un capítulo fundamental de las telecomunicaciones chilenas, dando paso a una nueva configuración del mercado digital.


