La Vicaría fue la Iglesia en su mejor momento.
— Joseph Ramos
Profesor Emérito de la Universidad de Chile y uno de los economistas más influyentes del país, Joseph Ramos mira la Vicaría desde la vereda del observador agradecido. Su testimonio es breve y de hondura espiritual: en una sola página sintetiza qué significa, para un creyente, que la Iglesia se ponga del lado del hermano caído.
«Para mí la Vicaría fue un foco de esperanza en un mundo oscuro. Era el cristianismo en acción, un Buen Samaritano al hermano caído».
Joseph Ramos
Solo conocí la Vicaría de la Solidaridad desde afuera, pues nunca tuve contacto directo con ella, aunque admiraba el compromiso y la valentía de varios conocidos que trabajaban en ella. Para mí, la Vicaría fue un foco de esperanza en un mundo oscuro.
Era el cristianismo en acción, un Buen Samaritano al hermano caído. Más aún: ayuda a un hermano que, en la mayoría de los casos, no era creyente. Se le ayudaba simplemente porque era, en ese momento, el más necesitado.
Por eso la Vicaría fue la Iglesia en su mejor momento —her finest hour—, como la quiso Jesús y como quisiéramos que fuera ella, y nosotros, siempre.
Joseph Ramos
Profesor Emérito, Universidad de Chile
En el marco de los 50 años de la Vicaría de la Solidaridad, la periodista Odette Magnet y el abogado Álvaro Varela Walker —Vicepresidente del Directorio de la Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad (Funvisol)— convocaron durante 2025 a un grupo de voces que vivieron, acompañaron o testimoniaron el trabajo de esta institución entre 1976 y 1992. Son relatos en primera persona que iremos publicando a lo largo de 2026 en nuestro especial de Voces que Recuerdan, generado por la Fundación Funvisol.



