Acompañado en la lista nacionalista Israel Primero por la exviceministra Sharren Haskel, el exparlamentario del PPD no logró ingresar al Knesset al no superar el umbral electoral, en un intento que buscaba restar apoyo al bloque oficialista de Benjamin Netanyahu.
Un giro inesperado en la trayectoria política del exparlamentario chileno Daniel Farcas marcó el escenario de las recientes elecciones legislativas en Israel. Radicado desde hace varios años en el Medio Oriente, el exlegislador del Partido Por la Democracia (PPD) reapareció públicamente como aspirante a un escaño en el Knesset, el parlamento israelí. Farcas integró las filas de la colectividad Israel Primero (Yisrael Techila), una plataforma política emergente orientada hacia sectores de la derecha nacionalista, en la cual ocupó la décimo primera posición de la nómina liderada por la exviceministra de Relaciones Exteriores de ese país, Sharren Haskel.
La irrupción de esta colectividad, fundada a mediados de 2026, buscó convocar a electores decepcionados del manejo tradicional de la seguridad y la representación política. Durante la presentación del movimiento, Haskel cuestionó duramente a las cúpulas dirigentes señalando que “El antiguo orden político ha priorizado, hasta el día de hoy, los intereses sectoriales por encima de nuestros combatientes en el frente”. Bajo esa premisa, la exautoridad definió el propósito del referente manifestando que “Estamos aquí para garantizar que toda persona que se defina como sionista, que crea en una derecha liberal, nacionalista y de seguridad, y que se niegue a aceptar compromisos a expensas de quienes sirven a la patria, sepa ahora que tiene un hogar político con Israel Primero”.
Pese a la visibilidad del lanzamiento, el conteo definitivo de sufragios confirmó que la lista no alcanzó representación en la cámara legislativa. Al contabilizar los votos a nivel nacional, la colectividad quedó al margen de la distribución de escaños al no traspasar el umbral mínimo exigido por la ley electoral, fijado en un 3,25%. El resultado adverso coincidió con las previsiones planteadas con anterioridad por el propio exparlamentario chileno, quien en una conversación con el podcast Kan en Español admitió con antelación que la contienda “no se veía fácil”.
En sus intervenciones públicas durante la campaña, Farcas explicitó el objetivo estratégico que perseguía la lista frente a las aspiraciones de reelección del primer ministro Benjamin Netanyahu. El exrepresentante reconoció en esa oportunidad que “Las encuestas dicen que no pasamos el número de votos necesarios para llegar al Knesset, pero le quitamos votos al Likud, de Netanyahu, e impide que pueda tener otro periodo más”. Asimismo, el exdirigente del PPD justified su distanciamiento de los postulados moderados tradicionales expresando severos reparos hacia el marco político internacional, ocasión en la que aseveró que “Mi crítica es con mi mundo, con la centro izquierda, porque claudicó y entregó sus valores a una izquierda fanatizada, ideologizada, identitaria, y que no tiene una agenda progresista. Es un progresismo sin progreso”.
Actualmente, Daniel Farcas reside junto a su cónyuge, Pamela Werbin, en la ciudad de Netanya, ubicada en el sector central del territorio israelí. Tras la incursión armada perpetrada por las milicias de Hamás en octubre de 2023, el excongresista relató a los medios de comunicación la compleja situación vivida en la zona, manifestando que “La verdad es que yo siento que ha sido mucho más el dolor que el miedo. Porque el nivel de brutalidad con el que actuaron estas bestias ha sido tan pavoroso, que realmente uno como que está un poco en shock. Es como el horror, el horror”. En aquella coyuntura, el exdiputado enfatizó la prioridad por la liberación de las personas en cautiverio señalando que “La preocupación es por los secuestrados que están en este minuto en Gaza. Hay algunos que se están empezando a encontrar vivos. Hace poco se encontraron 18 mujeres vivas y 16 extranjeros que fueron secuestrados en el sur de Israel. Así que eso, dentro de la tragedia que estamos viviendo, es una buena noticia”.



