Anne Alexander Gray, ciudadana estadounidense de 47 años, amaba la tranquilidad y la calidez del Valle del Elqui. Radicada en la localidad de Diaguitas desde marzo del año pasado, buscaba un lugar seguro para criar a su hijo junto a su pareja, Mario Andrés Marroquín. Sin embargo, esa paz se quebró violentamente este lunes cuando, tras dejar a su pequeño en el colegio, la mujer fue atacada de forma sorpresiva en plena vía pública mientras regresaba a su hogar.
Un ataque a traición con arma artesanal
El crimen ocurrió cerca de las 8:30 horas en la calle Los Perales. Según el relato de testigos y familiares, Anne incluso saludó amablemente a quien se convertiría en su victimario, puesto que era una persona conocida en el pueblo. Fue en ese instante que el sujeto, identificado como César Rodríguez (27), se acercó a ella en una bicicleta y le propinó una herida mortal utilizando un cuchillo de fabricación artesanal. Tras el ataque, el individuo huyó hacia el sector del río, pero fue capturado pocas horas después por Carabineros gracias a la denuncia de un vecino.
El insólito argumento de la defensa: «Un llamado divino»
Rodríguez, de nacionalidad venezolana y en situación migratoria irregular, fue formalizado en el Juzgado de Garantía de Vicuña, donde se decretó su prisión preventiva por ser considerado un peligro para la seguridad de la sociedad. Durante la audiencia, su defensa solicitó declararlo inimputable, argumentando que el joven habría sufrido un brote psicótico. En su propia declaración, el acusado manifestó que no era consciente de sus actos y que todo se habría tratado de un supuesto «llamado de Jesucristo».
Una vida dedicada a la educación y la familia
La familia de Anne la recuerda como una mujer que «iluminaba el camino» y que sentía un amor por Chile que superaba incluso al de los propios locales. Su pareja la describió como una madre excelente, dedicada al 100% a la educación y estabilidad de su hijo Gael. Mientras el tribunal fijó un plazo de 180 días para la investigación —que incluirá peritajes bioquímicos al arma y análisis de teléfonos celulares—, la Fiscalía advirtió que el delito es de extrema gravedad y podría conllevar penas de presidio perpetuo.


