La Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía desbarataron en la región de Valparaíso una sofisticada red de narcotráfico transnacional que operaba con conexiones en tres continentes. La investigación, que se extendió por casi un año, se inició en septiembre pasado tras el hallazgo de tres kilos de cocaína en Australia enviados por vía aérea. Durante los meses de seguimiento, se detectó que la organización recibió cargamentos desde Países Bajos, Inglaterra y Estados Unidos con el objetivo de «probar» la ruta para realizar un envío mayor de 300 kilos de cocaína desde el Puerto de San Antonio hacia Oceanía.
Un carabinero activo entre los 10 detenidos
El operativo culminó con la detención de 10 personas, de las cuales ocho quedaron en prisión preventiva tras ser formalizadas por asociación criminal y tráfico de drogas. Entre los arrestados destaca un carabinero en servicio activo, quien cumplía funciones clave de seguridad y logística, como el arriendo de inmuebles para la organización. La banda estaba liderada por un ciudadano chileno que había residido en Estados Unidos, Canadá y México, quien coordinaba a un equipo multidisciplinario que incluía a colombianos encargados del laboratorio y mexicanos a cargo de la logística de ingreso y salida de la sustancia.
«Mercenarios» del transporte para cárteles internacionales
Respecto a sus vínculos con grandes organizaciones, la Fiscalía aclaró que la banda no estaba adscrita exclusivamente a un grupo como el Cártel Jalisco Nueva Generación, sino que operaba de forma independiente prestando servicios de transporte e internación a quienes pagaran por ellos. «Ellos trabajaban con quienes les pagaran por sus servicios», detalló el fiscal José Uribe, subrayando que la red contaba con contactos estables para abastecer mercados en Europa, América y Oceanía utilizando a Chile como plataforma de salida marítima.
Incautación récord y cooperación internacional
Gracias al trabajo conjunto con la DEA de Estados Unidos y la Australian Border Force, las autoridades lograron la incautación de 400 kilos de clorhidrato de cocaína. El valor de la droga decomisada se estima en 126 millones de dólares australianos, cifra que supera los 78 mil millones de pesos chilenos. El Fiscal Nacional, Ángel Valencia, advirtió que los puertos chilenos se han vuelto un blanco atractivo para estas mafias debido a su apertura hacia el Pacífico, lo que refuerza la necesidad de mantener la colaboración policial con países como China, Corea y Nueva Zelanda.


