Las lluvias torrenciales que azotaron el martes y miércoles causaron la muerte, hasta ahora, de 150 personas en Valencia y las inundaciones provocaron evacuaciones masivas.
El fenómento atmosférico conocido como DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) desató una catástrofe por el desbordamiento de ríos, arrasó con vehículos y alcanzó el primer piso de miles de viviendas, según el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, calificó el temporal como “un fenómeno sin precedentes”. Sin embargo, en 1973 una DANA causó 300 muertos en la zona.
Reportes de prensa señalan que «Las fuerzas de rescate están trabajando día y noche en tareas de evacuación y asistencia a los damnificados, aunque el acceso a algunas áreas sigue siendo complicado debido a la intensidad de las corrientes» (Diario).
Carlos Mazón, presidente de la Generalitat Valenciana, llamó a la población a evitar desplazamientos innecesarios, advirtiendo que las carreteras podrían ser inseguras ante la continuidad de las lluvias.
El Gobierno de España decretó tres días de luto, a partir del 31 de octubre y hasta el 2 de noviembre. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajó este jueves a Valencia para visitar las zonas más afectadas.
Desde Chile, el Presidente de la República, Gabriel Boric, envió «Un abrazo gigante al pueblo español ante la tragedia desatada por las inundaciones en la Comunidad Valenciana, Albacete y sus alrededores».
Agregó que «Le he escrito al presidente Pedro Sánchez para ponernos a disposición en lo que ellos estimen que podamos ayudarles. ¡Mucha fuerza!».