En un giro político inesperado, el Gobierno del Presidente José Antonio Kast incluyó una indicación clave dentro de las 80 páginas de enmiendas a su megarreforma (Proyecto de Reconstrucción Nacional): la facultad de condonar, total o parcialmente, las deudas del Crédito con Aval del Estado (CAE). La medida es vista como un «guiño» estratégico hacia sectores de la oposición para viabilizar la tramitación de la iniciativa legal.
El mecanismo de la TGR A través de un nuevo artículo 34 transitorio, se faculta a la Tesorería General de la República (TGR) para suscribir convenios especiales con los deudores cuyos créditos ya tengan ejecutada la garantía estatal. Los puntos centrales del beneficio son:
- Facilidades de pago: Se podrán pactar convenios de hasta 48 cuotas mensuales.
- Congelamiento de la deuda: Una vez suscrito el acuerdo, el saldo (expresado en UTM) se convertirá a pesos y no tendrá más reajustes ni intereses mientras esté vigente el convenio.
- Plazo acotado: Los deudores tendrán solo 90 días corridos desde la publicación de la ley para sumarse a este proceso.
Condonación por tramos El aspecto más llamativo es la posibilidad de extinguir el remanente de la deuda una vez finalizado el convenio de pago. La Tesorería podrá aplicar tres niveles de condonación dependiendo del comportamiento del deudor:
- Condonación del 100%: Para quienes paguen la totalidad de sus cuotas de forma íntegra y oportuna.
- Condonación del 90%: Para quienes incurran en incumplimientos calificados como de «menor entidad».
- Condonación del 70%: Para el resto de los casos de incumplimiento, tras una calificación fundada de la TGR.
¿Estrategia o realismo financiero? Para expertos como el economista Francisco Castañeda, esta medida es un reconocimiento implícito de que gran parte de la deuda del CAE es «incobrable» y que al Estado le resulta más eficiente recuperar una parte estable que mantener deudas impagables creciendo en UTM.
Desde la vereda del anterior gobierno, el exsubsecretario Víctor Orellana señaló que se trata de una «táctica legislativa» esperable para forzar a la oposición a aprobar la idea de legislar la megarreforma, asumiendo finalmente que el instrumento del CAE debe ser superado. Actualmente, se estima que el beneficio podría alcanzar a cerca de 556.000 deudores que hoy están en manos de la Tesorería.


