Tras la agresión sufrida el pasado fin de semana en Olmué, el diputado Javier Olivares (PDG) confirmó la presentación de una querella criminal por injurias contra el Club Deportivo Amateur Montevideo. La acción legal surge luego de que la institución emitiera un comunicado cuestionando el comportamiento del parlamentario, mientras la justicia determinó dejar en libertad a los dos sospechosos detenidos por el ataque.
La cronología según el club El Club Deportivo Montevideo entregó una detallada secuencia de los hechos ocurridos durante su fiesta de aniversario:
- 00:27 horas: Olivares habría ingresado al recinto por iniciativa propia, sin ser un invitado oficial, manteniendo una actitud descrita como “festiva y altamente extrovertida”.
- El incidente: La institución afirma que el conflicto se originó tras una discusión entre el legislador y una asistente, a quien el parlamentario habría dirigido “expresiones ofensivas e insultos”.
- La agresión: Según esta versión, el cónyuge de la mujer reaccionó golpeando a Olivares en el rostro. El club asegura que no existieron consignas políticas y que el diputado instó a continuar la pelea fuera del lugar.
- Presunción de alcohol: Basándose en su actuar, el club deslizó la posibilidad de que el diputado se encontrara bajo los efectos del alcohol.
La defensa de Olivares: «Yo no bebo» El parlamentario desmintió categóricamente la versión del club, calificándola como un invento para enlodar su imagen. “Yo no bebo, yo no tomo alcohol, por tanto decir algo así me parece que son injurias y calumnias con publicidad”, sentenció Olivares.
Respecto al móvil del ataque, el diputado mantiene que se trató de una agresión de carácter político y acusó a la institución de ser un centro de otros delitos que pretende investigar.
Libertad para los detenidos y críticas a la Fiscalía En el ámbito judicial, el Juzgado de Garantía de Limache formalizó a dos hombres por atentado contra la autoridad y lesiones menos graves. Pese a que cuentan con un amplio prontuario policial, el tribunal rechazó la prisión preventiva, decretando solo firma quincenal y prohibición de acercarse a la víctima.
Olivares arremetió contra el Ministerio Público por no solicitar medidas más gravosas y calificó el sistema como “tremendamente garantista”. Durante la audiencia se exhibió un video donde se aprecia un puño golpeando al parlamentario, aunque el fiscal Rodrigo Lippi explicó que en dicho registro no es posible identificar a los imputados, lo que influyó en la baja intensidad de las cautelares.


