Encuesta Signos: Menos políticos y más seguridad

La encuesta nacional Signos de esta semana analiza el pulso de confianza y credibilidad ciudadana que ayuda a prospectar el año electoral 2024. La convicción reinante es que los resultados electorales de este año serían decisivos para marcar las tendencias del año 2025, que tendrá elecciones presidenciales y parlamentarias. Ellas deberían entregar datos duros de comportamiento electoral con voto obligatorio, que en este momento no existen.

La encuesta es un sondeo semanal de carácter nacional realizado por SIGNOSANALYTICS en colaboración con el diario electrónico El Mostrador entre los días 19 y 23 de febrero de 2024. Corresponde a una muestra probabilística de 1080 encuestas, con un error muestral total de 2.9 puntos porcentuales, aplicada a un panel con apoyo de instrumentos de IA para mejorar su eficiencia. Está destinada a medir semanalmente el pulso de los acontecimientos relevantes de la coyuntura política.

La estrechez de fechas que maneja el SERVEL marcan la urgencia de los partidos y bloques políticos por articularse al proceso. Elección general de autoridades locales el 27 de octubre y dos procesos electorales eventuales conexos. Uno el 9 de junio para quienes busquen seleccionar candidatos a gobernadores y alcaldes mediante primarias voluntarias. El segundo, el balotaje obligatorio de gobernadores en noviembre, allí donde ningún candidato obtuvo los votos necesarios para ser elegido en octubre.

La extrema fragmentación del escenario político y la desafección ciudadana de la Política, dificultan el proceso preelectoral para los partidos. Desde estructurar e inscribir en abril las listas de candidatos, negociar pactos por omisión o candidatos únicos con otras organizaciones, e incluso decidir competir en un territorio electoral desconocido, como serían algunas de las circunscripciones (agrupaciones de comunas) formadas para elegir consejeros regionales. Todo ello considerando voto ciudadano obligatorio. El trabajo de campaña se anuncia estrecho y polarizado, girando discursivamente en el eje temático de la seguridad que desde hace tiempo marca la mayoría de las menciones en todas las encuestas, incluida Signos/El Mostrador.

Desconfianza en las instituciones

Preguntados los encuestados “¿Cuánta confianza tiene en las instituciones de Chile?” un 48,5% responde que tiene poca confianza, y un 16,4% dice que tiene muy poca o nada de confianza. Al contrario, un 10,2% dice que tiene mucha confianza, y un 22,8% dice que tiene algo de confianza.

Puesta la pregunta en la perspectiva del sistema político (definido como el conjunto de instituciones, procedimientos, mecanismos, reglas y costumbres para la generación, ejercicio y reproducción del poder político), las respuestas determinan una baja confianza. Preguntados los encuestados “¿Cuánta confianza tiene en el sistema político de Chile?” el 42,5% responde que tiene poca confianza. El 27,4% responde que tiene muy poca o nada de confianza, y el 23,4 % responde que tiene algo de confianza. Mucha confianza solo tiene el 5,5% y un 1,2% declara no saber.

Enfrentados los partidos al test de la confianza, se obtiene que la política sería un ejercicio de egoísmo social y las organizaciones un mecanismo poco menos que espurio. Un 69,5% dice que “No deberían existir partidos políticos porque los políticos trabajan por su propio interés y no por el interés de la sociedad”. Un 28,7% declara que sí deben existir pues “no existe otra mejor forma de organizar los intereses de la sociedad”. Luego, ante otra pregunta, el 75,6% dice que su número debería reducirse y un 20,3% declara que deben existir muchos de ellos.

Todos estos guarismos vendrían a confirmar la percepción de que la atmósfera político-electoral está contaminada de una relación cívica de baja calidad entre la ciudadanía y el Estado, particularmente en sus mediaciones políticas. Lo cual podría provisionalmente interpretarse como una tendencia al debilitamiento progresivo de la adhesión cívica a las reglas de autoridad que implica el ejercicio democrático, y favorecer soluciones autoritarias y no participativas.

El centro político vacío y la carrera presidencial 2025

Se mantiene la idea de que el país mira el centro político como un espacio de estabilidad, y se confirmaría como una percepción electoral de trazo largo. Los datos que entrega la encuesta son prácticamente estables y constantes, y los guarismos en esta materia solo oscilan de manera leve para dar cuenta de énfasis coyunturales de corto plazo, que no cambian la tendencia.

De ello se puede inferir que el debate político o los sucesos de la política carecen por el momento de la fuerza necesaria para determinar virajes fuertes. Ello se advierte en la tasa de aprobación del gobierno que oscila entre los 34 y 37 puntos porcentuales, mientras la percepción de que el país está retrocediendo o derechamente estancado es muy mayoritaria.

El 46,7% de los encuestados cree que el futuro gobierno debiera ubicarse al centro del espectro político, mientras un 26,4% dice que más a la izquierda y un 26,9% dice que más a la derecha. Un 40,8% de los encuestados se define de centro, mientas que un 30,4% dice que es más de derecha y un 28,8% dice que es más de izquierda.

Esas percepciones permiten entender mejor los guarismos sobre las eventuales candidaturas presidenciales, especialmente en los cinco primeros lugares que hemos denominado front runners.

Evelyn Matthei sigue a la cabeza esta semana con un 26,4% de menciones de ser la mejor opción presidencial para el país. Le sigue José Antonio Kast con un 13,8%. La brecha entre ellos podría ser simbólicamente más significativa si se les agrega las tasas de rechazo de cada uno. Matthei exhibe una tasa de rechazo de gente que dice que nunca votaría por ella de 26,7%, mientras que Kast marca en la misma categoría un 42,8%, colocándose otra vez en el primer lugar, por sobre Camila Vallejo, quien marca 40,2% de rechazo.

El repunte notorio ha sido de Carolina Tohá quien se colocó en el tercer lugar de preferencias y como la mejor carta presidencial del oficialismo, con un 8.8% de preferencias, por sobre Camila Vallejo que marcó 7,1% y Michelle Bachelet con 5,9%. Su tasa de rechazo es de 30,7%.

 

Lea la encuesta acá Encuesta Signos 23 de febrero de 2024