El «Rey de la Cumbia», Domingo Vega Urzúa, más conocido como Américo, enfrentó este martes una de sus jornadas más complejas fuera de los escenarios. El cantante fue formalizado en el Juzgado de Garantía de San Javier por los delitos de lesiones en contexto de violencia intrafamiliar (VIF) y daños contra su expareja, la actriz y comediante Yamila Reyna.
El «lado B» de la estrella La investigación del Ministerio Público describe un sombrío panorama de la relación. Según detalló el fiscal Patricio Caroca, la víctima fue objeto de «violencia verbal de alto calibre» y agresiones físicas que habrían ocurrido frente a testigos en una estación de servicio de San Javier a mediados de febrero. Además de los golpes, se le imputa al artista haber destruido el teléfono celular de Reyna durante el altercado.
Aunque el quiebre de la pareja se hizo público tras una fuerte discusión en el Festival de Empedrado, la justicia puso el foco en los hechos ocurridos posteriormente en la bencinera por un tema de competencia territorial.
Arraigo y «bozal» mediático Tras la audiencia, el tribunal decretó medidas cautelares estrictas para el intérprete:
- Arraigo nacional: Américo tiene prohibido salir del país, aunque se explicó que podría solicitar permisos especiales previos para cumplir con sus giras internacionales.
- Prohibición de acercamiento: No puede contactar ni aproximarse a Yamila Reyna.
- Silencio total: El tribunal ordenó que el cantante no realice ningún tipo de comentario o referencia pública hacia la denunciante, ya sea de forma directa o a través de medios de comunicación.
Un historial que complica Pese a que la defensa del artista podría buscar una suspensión condicional del procedimiento —una salida alternativa que no implica admitir responsabilidad penal—, el escenario se vuelve cuesta arriba debido a que Américo registra una condena previa por manejo en estado de ebriedad.
A la salida del tribunal, el cantante se mostró parco pero «tranquilo», asegurando que mantendrá la responsabilidad y el respeto que el caso amerita. Por su parte, la abogada de Reyna descartó solicitar prisión preventiva por ahora, pero enfatizó que existen pruebas contundentes para seguir adelante con la causa y evitar la «victimización secundaria» de la actriz en los medios.


