InicioEditorialEl pretexto de la "Reconstrucción"

El pretexto de la «Reconstrucción»

El gobierno chileno ha introducido el concepto de «reconstrucción»‘ y le ha servido hasta ahora, a dos meses de iniciado su mandato, para hacer más pobres a la clase media y hundir en la extrema pobreza a los que más lo necesitan.

Están a la vista los resultados y las proyecciones no son mejores, al contrario. La inflación acumulada actual de 2,7%, un 2.3% corresponde a marzo y abril, es decir, se debe al impacto en la economía de la brutal alza de los combustibles decidida por Jorge Quiroz, con los cambios al MEPCO.

Además, el Consejo Fiscal Autónomo señaló en la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, entre otras prevenciones, que el déficit fiscal se extendería hasta -al menos- el año 2031, lo que echa por tierra el relato del Presidente y su ministro Quiroz. Inflación desatada, crecimiento, déficit: la tormenta perfecta.

Se ha dicho que el término «reconstrucción» está tomado de la propaganda de la dictadura, tras el golpe de Estado de 1973, y en tal caso hay que analizar lo que significó para el conjunto de nuestra sociedad.

Lo primero fue la pérdida de la libertad, bajo el pretexto de «liberarnos» del socialismo. Fueron 17 años de sometimiento. Luego, bajo el mismo pretexto, hicieron a un lado los partidos políticos, se repartieron las empresas públicas y crearon un sistema de capitalización con los fondos de los trabajadores, las AFP. Hoy van por más.

Tienen en la mira a Codelco y Enami cómo gran botín, bajo el pretexto de la eficiencia. El precio libro de la minera estatal le daría 35 mil millones de dólares (utilidades proyectadas en 15 años). Se trata de un esquema que empobrece a nuestra comunidad y enriquece a la gran empresa. Es un dulce para hoy, hambre para mañana.

En medio de la dimensión de los cambios que avizora el mentado proyecto de reconstrucción, 13 diputados del PDG, para apoyar la iniciativa en el Congreso, están jugados por devolver el IVA a los pañales y a una canasta de medicamentos. Es el mismo esquema de Lavín vendiendo el agua de Santiago, la rebaja en el descuento mensual al trabajador por la comisión del Seguro Social del año 1983. El dulce para hoy, hambre para mañana.

En esta miopía y bajo nivel de una buena parte del Parlamento, Chile merece una reacción de un sector que le puso fichas al gobierno de José Antonio Kast, pero no le entregó un cheque en blanco, ¿o sí?

Para hacer los cambios que el gobierno está proyectando de necesitan votos, o si no están se pueden hacer con decretos. ¿Se imagina alguien que la Concertación, Bachelet, Piñera o Boric se hubieran atrevido a hacerlo?

La democracia está desapareciendo en manos de la ultraderecha y se está instalando una autarquía política. Chile está todavía a tiempo para reaccionar y salvar su economía, el crecimiento que lleva y el prestigio que aún tiene en los diversos foros mundiales. No lo desperdiciemos, el tiempo se acaba, después nos lamentaremos.

 

Debes leer

spot_img