InicioOpiniónBomba de racimo cae sobre la economía

Bomba de racimo cae sobre la economía

El alza del diésel sobre 580 pesos a contar de este jueves definirá el rumbo de la economía nacional, en especial la doméstica, la de la señora Juanita.

Como una bomba de racimo, esas creadas en los ’80 por Carlos Cardoen, el incremento del combustible que mueve el transporte, en más de un 50%, se desplegará con alzas sobre toda la economía.

Los precios de la canasta familiar, según los feriantes, aumentarán un 25%. El pan a 3 mil pesos el kilo, de partida, hará que las chilenas y chilenos deberán bajar su consumo. El litro de leche a $2.500 será otra de las cápsulas que reparte esa bomba madre, que se despliega por etapas.

El Gobierno desató en sus primeros quince días una batería de medidas que ya todos conocemos y que ninguna va en beneficio de la gente. ¿Cuándo enmendará el rumbo? Parece no importarle la caída en las encuestas, como a toda administración que se inicia debería preocuparle.

En sus ministerios más importantes, los que están en La Moneda y en la Plaza de la Constitución, no se oye, padre. Hacienda, en Teatinos 120, comenzó con el despliegue del frenazo a la economía ordenando una disminución del gasto del 3% en todos sus ministerios y el alza en las bencinas. Su vecinos, Relaciones Exteriores le quitó el patrocinio a Michelle Bachelet en la candidatura a la ONU, lo que excancilleres calificaron como «un bochorno», mientras no se apoyó en el organismo una resolución que Chile había impulsado sobre las minorías sexuales. Media cuadra al norte, en Seguridad un lío de faldas hizo debutar a la ministra Steinert. Al otro lado, en Morandé, Justicia se preocupa de indultos y retira decretos sobre derechos humanos.

Así, siguen cayendo bombas desde una mayor, que tiene inmovilizado al país, esperando cubrirse de cómo le alcanzarán las esquirlas.

En la Vocería de Kast está uno de los mayores problemas, pues la Contraloría ofició a la SEGEGOB para que aclare la minuta y video donde se señala que «el país está en quiebra».

Esto, que comenzó con el retiro de 43 decretos de Medio Ambiente, con pingüinos y ranitas amenazados, hoy está llegando hasta la señora Juanita.

La apuesta, seguramente, es evitar que haya descontento masivo en las calles. Sin embargo, los camioneros se están convocando para una semana más y protestar con bloqueos y hasta un paro. El alza en el 50% del diésel, por lo bajo, hace inviable el negocio del transporte carretero. Los subsidios que el Ejecutivo anunció y que el Parlamento tramitó -con suma urgencia- son para taxis, colectivos y transporte escolar.

Si alguien cree que los camioneros asumirán el costo, que los comerciantes pondrán la diferencia y que, finalmente, la gente se hará cargo del pago, se equivoca. La economía tiene sus reglas y si no hay dinero suficiente la sociedad es la que reacciona. Si antes fueron 30 pesos, esta vez son 600.

Debes leer

spot_img