La reconstrucción en el sector de El Olivar, en Viña del Mar, ha pasado de ser una esperanza habitacional tras el megaincendio de 2024 a convertirse en un campo de batalla ético y legal. Un registro viralizado recientemente, que muestra un áspero diálogo entre el ministro de Vivienda, Iván Poduje, y las familias damnificadas, ha puesto bajo la lupa no solo el temperamento de la autoridad, sino un problema sistémico: la entrega de viviendas con fallas estructurales críticas.
El dilema de la casa «mal hecha» El foco de la controversia radica en la decisión del Ejecutivo de demoler cerca de 50 viviendas recién construidas bajo la administración anterior. Según informes técnicos, estas estructuras presentan un riesgo sísmico inaceptable debido al uso de materiales no certificados por parte de la constructora San Sebastián.
En el video que encendió las redes sociales, se observa a Poduje reaccionar con dureza ante la insinuación de una vecina sobre supuestos favoritismos en el reemplazo de la empresa. El ministro fue tajante: si el deseo de los residentes es permanecer en una propiedad con riesgo de colapso, deberán firmar un documento asumiendo la responsabilidad total por su seguridad. Para el titular del Minvu, no existe un camino intermedio entre el rigor técnico y la protección de la vida.
Ofensiva contra la «mala construcción» Más allá del altercado, la estrategia de Poduje busca marcar un precedente en la obra pública. El ministro anunció que «irá hasta el final» con acciones legales y una comisión investigadora para determinar cómo se permitió que una empresa utilizara materiales deficientes en una zona de catástrofe.
Como medida correctiva para el mercado, el Gobierno adelantó la creación de un ranking de empresas con peor desempeño en postventa, una especie de «lista negra» que expondrá a las constructoras responsables de filtraciones, inundaciones o fracturas estructurales en viviendas sociales.
Una reconstrucción fracturada Mientras el ministerio asegura que retomará el diálogo con la «enorme mayoría» de los vecinos que sí desean casas seguras, el ambiente en El Olivar permanece tenso. El caso expone la vulnerabilidad de las familias que, tras perderlo todo en el fuego, ahora enfrentan la incertidumbre de una nueva demolición. La batalla judicial que se avecina contra la constructora San Sebastián y los sumarios administrativos en curso en el Serviu sugieren que el camino hacia una vivienda digna y segura en Viña del Mar está lejos de concluir.
Increíble el desprecio y el trato amenazante y de patrón de fundo del @MinistroPoduje. Esta es la verdadera cara de los ministros de @joseantoniokast cuando tratan con la gente. Creen que están haciendo favores. Indignante! pic.twitter.com/3kOp1TqQKz
— Andrés Giordano (@AndresGiordanoS) March 25, 2026


