En un operativo conjunto liderado por la Fiscalía Occidente, personal de la BIPE Antisecuestros de la Policía de Investigaciones (PDI) y el Departamento de Investigación Criminal de Gendarmería lograron la recaptura de Juan Flores Valenzuela, alias «El Indio Juan». El peligroso delincuente se encontraba prófugo desde hace seis meses tras escapar de la ex Penitenciaría de Santiago. Sin embargo, su arresto reveló un plan aún mayor: las autoridades descubrieron que el sujeto lideraba una organización que planeaba asesinar al alcalde de San Bernardo, Christopher White.
El complot contra el jefe comunal quedó al descubierto gracias a interceptaciones de escuchas telefónicas contenidas en la carpeta investigativa de la PDI y la Fiscalía Occidente. De acuerdo con estos registros, el ataque contra White debía materializarse antes del próximo 18 de septiembre. Las conversaciones interceptadas detallaban un seguimiento exhaustivo sobre el alcalde, registrando sus rutinas, horarios y ubicaciones.
La motivación detrás del plan de magnicidio radicaba en la molestia de Flores Valenzuela y su entorno ante las gestiones de la Municipalidad de San Bernardo por mantener o tomar el control territorial de las poblaciones Santa Rosa de Lima y San Esteban. Tras confirmarse las amenazas, la Fiscalía Occidente dispuso un incremento inmediato en el esquema de seguridad de Christopher White. En paralelo, desde el municipio se reportó que el edil fue internado en una clínica en las últimas horas bajo un pronóstico reservado.
La fuga con falsos uniformes y la caída en San Ramón
La captura de «El Indio Juan» se concretó la noche del lunes en la vía pública de la comuna de San Ramón, donde fue abordado por los detectives sin oponer resistencia y sin portar armas de fuego. El delincuente se había ocultado durante medio año en distintas comunas del sector sur de la Región Metropolitana.
Flores Valenzuela debía cumplir una pena de presidio perpetuo por el delito de femicidio. No obstante, el pasado 25 de febrero logró evadir los controles de la ex Penitenciaría junto al reo Tomás González Quezada —quien aún se mantiene prófugo de la justicia—. Para lograr la evasión, ambos vistieron ropas que simulaban ser uniformes oficiales de Gendarmería.
La fuga desencadenó una fuerte crisis interna en la institución de prisiones. La coronel Ingrid Rojas, jefa del Departamento de Investigación Criminal de Gendarmería, confirmó que varios funcionarios fueron dados de baja por fallas en los protocolos de control. En tanto, el fiscal regional Occidente, Marcos Pastén, señaló que la indagatoria se mantiene bajo reserva y que no se descarta la hipótesis de que los prófugos hayan contado con apoyo o complicidad de personal interno para concretar la huida.
«El Indio Juan» pasará a disposición de los tribunales de garantía durante este martes 1 de septiembre para enfrentar su respectiva audiencia de control de detención, mientras las policías continúan con las diligencias para dar con el paradero de su compañero de escape.


