La economista y excandidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, lanzó una dura ofensiva técnica contra el Plan de Reconstrucción Nacional impulsado por el Gobierno de José Antonio Kast,. En su debut como panelista radial, la exministra del Trabajo calificó como ineficaces y costosas las medidas estrella de la reforma, advirtiendo que, de ser parlamentaria, votaría en contra de puntos clave de la iniciativa,.
El «contrasentido» de las contribuciones Uno de los flancos más críticos para Matthei es la propuesta de eliminar el pago de contribuciones a la primera vivienda para mayores de 65 años. Para la economista, en un contexto de desempleo y alza de precios, beneficiar al «20% de las casas más grandes» resulta un «contrasentido absoluto»,.
Asimismo, alertó sobre el impacto en las arcas locales, desmintiendo que existan compensaciones reales para los municipios. “Esto es más viejo que el hilo negro. Te ponen un ítem que dice ‘compensación’ y te lo quitan por otro lado. Te lo quitan”, sentenció, aludiendo a la posible desprotección del Fondo Común Municipal,.
Críticas al incentivo al empleo y costo fiscal Matthei también puso la lupa sobre el crédito tributario para la protección del empleo formal, tildándolo de «extremadamente caro» e «inútil» para generar nuevos puestos de trabajo,. Según sus cálculos, esta medida —junto a la eliminación de la franquicia Sence— tiene un costo fiscal de US$ 1.400 millones al año,.
«Esa ‘graciecita’ cuesta US$ 1.400 millones… eso es una brutalidad«, afirmó la exalcaldesa, sugiriendo que con esos recursos se podría haber financiado una baja de tres puntos en la tasa general de impuestos en lugar de una propuesta que calificó como «muy requetecontra mala»,,.
Luces y sombras del proyecto Pese a la severidad de su diagnóstico, la economista valoró dos lineamientos del plan gubernamental: la reintegración tributaria y la reducción del impuesto corporativo al 23%,. Sobre este último punto, recordó que era una medida que su propio sector ya impulsaba de manera gradual.
Finalmente, Matthei hizo un llamado a moderar el tono del debate político. Aunque reconoció que Chile enfrenta problemas económicos, rechazó la narrativa oficialista de un país en ruinas: «De ahí a decir que el país está destruido, no», señaló, advirtiendo que cuando se extrema y polariza el discurso, el país no logra avanzar.


