Por Juan Carrillo
Los recientes discursos del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en el Foro de la Movilización Global Progresista en Barcelona y en la Hannover Messe en Alemania, no son meras piezas de retórica diplomática. A sus 80 años, el líder brasileño parece haber abandonado la cómoda gestión del statu quo para abrazar una ambición mucho más profunda: el «descongelamiento» de las estructuras políticas y económicas de Brasil. En este «tercer acto», Lula parece estar operando bajo una síntesis intelectual fascinante entre la Guerra de Posiciones de Antonio Gramsci y el Experimentalismo Institucional de Roberto Mangabeira Unger.
Históricamente, el Partido de los Trabajadores, liderado por Lula, ha sido el «Príncipe Moderno» de Gramsci. Construyó su poder desde las bases, ocupando las trincheras de los sindicatos y la sociedad civil para desafiar la hegemonía de las élites. Sin embargo, tras el asedio de la extrema derecha y la erosión de las instituciones democráticas en la última década, el presidente parece haber llegado a una conclusión crítica: la resistencia cultural ya no basta si la «sala de máquinas» del Estado y el Mercado sigue operando bajo dogmas neoliberales.
Es aquí donde emerge la figura de Roberto Mangabeira Unger. En su obra fundacional Política y Conocimiento, Unger denuncia la «dictadura de la falta de alternativas», esa parálisis mental que nos hace creer que el mercado y la democracia representativa son leyes naturales e inamovibles. En Barcelona, Lula fue tajante al afirmar que «la desigualdad no es un hecho, es una elección política». Esta frase es puro Unger: es la afirmación de que la sociedad es un producto de la voluntad humana y, por tanto, puede ser rediseñada.
En Hannover, vimos la aplicación práctica de esta teoría. Lula no se presentó como el líder de una «gran granja» exportadora de soja, sino como el heraldo de una «potencia verde e innovadora». Al reclamar soberanía sobre minerales críticos como el niobio y exigir transferencia tecnológica en la Inteligencia Artificial, Lula está intentando implementar lo que Unger llama «productivismo incluyente». No se trata solo de redistribuir renta, sino de democratizar el acceso a las vanguardias productivas.
El nexo entre Gramsci y Unger en la figura de Lula es el papel del conocimiento. Para Gramsci, el intelectual orgánico debía dar autoconciencia al trabajador. Para Unger, el trabajador debe ser un innovador. Cuando Lula reivindica su origen como tornero mecánico y afirma que «la inteligencia no está ligada a los años de universidad», está unificando ambas visiones. Está diciendo que la capacidad de reinventar el país reside en la experiencia y la imaginación del pueblo, no en los títulos de una élite tecnocrática que predica la austeridad mientras el mundo se incendia.
Sin embargo, el desafío es colosal. La extrema derecha ha construido su propia «guerra de posiciones» en las redes digitales, capturando el deseo de ascenso social de las clases populares. La respuesta de Lula es apostar por un intento real de transformación estructural. Si logra convertir a Brasil en un laboratorio de «neoindustrialización verde», habrá pasado de la resistencia gramsciana a la reconstrucción ungeriana.
En definitiva, Lula está intentando demostrar que la democracia no es un destino estático, sino una construcción cotidiana impulsada por la esperanza. Su apuesta es que, frente a la locura de la guerra y la rigidez de los mercados, la mejor arma sigue siendo la razón, el argumento y, sobre todo, la audacia de imaginar que otro mundo es institucionalmente posible.
Referencias Bibliográficas
- Gramsci, A. (1975). Cuadernos de la cárcel. Edición crítica de Valentino Gerratana. Era/Einaudi.
- Lula da Silva, L. I. (2026, 18 de abril). Discurso en el Foro de la Movilización Global Progresista. Barcelona, España. Archivo audiovisual: Canal Lula. https://www.youtube.com/watch?v=n6ZqJK13Q28&t=69s
- Lula da Silva, L. I. (2026, 20 de abril). Discurso de inauguración en Hannover Messe. Hannover, Alemania. Archivo audiovisual: Canal Lula. https://www.youtube.com/watch?v=8mKQTdJhzSU&t=649s
- Unger, R. M. (1975). Política y Conocimiento (Knowledge and Politics). Free Press.
- Unger, R. M. (2019). La economía del conocimiento (The Knowledge Economy). Verso Books.


