La desigualdad económica es un tema candente en Chile, y el libro «El Capitalismo en el Siglo XXI» de Thomas Piketty ofrece una perspectiva valiosa para entender este problema. Piketty sostiene que la desigualdad es una consecuencia estructural del capitalismo, y que la tasa de rendimiento del capital es mayor que la tasa de crecimiento económico, lo que lleva a una concentración de la riqueza en manos de unos pocos.
En Chile, esta realidad es palpable. Según datos de la OCDE, el 1% más rico de la población posee más del 50% del patrimonio nacional, mientras que el 50% más pobre apenas alcanza el 2,5%. Esta desigualdad se refleja en la educación, la salud y el acceso a oportunidades.
La trampa de la desigualdad
Piketty advierte que la desigualdad no es solo un problema moral, sino también económico. La concentración de la riqueza en manos de unos pocos reduce la movilidad social y limita el crecimiento económico. En Chile, esto se traduce en una economía que no beneficia a todos por igual.
La reforma tributaria aprobada en 2014, que buscaba reducir la desigualdad, es un ejemplo de cómo se intenta abordar este problema. Sin embargo, Piketty sostiene que se necesitan medidas más profundas, como un impuesto global progresivo sobre la riqueza y la herencia.
Desde lo estructural, para abordar la desigualdad en Chile, es necesario fortalecer la educación pública, por ejemplo garantizando el acceso a educación de calidad para todos.
También, que se establezcan impuestos progresivos, implementando impuestos más altos para los más ricos.
Sin embargo, el actual gobierno ha anunciado medidas económicas que van en sentido opuesto. Por ejemplo, la reducción de la tasa del Impuesto de Primera Categoría (IDPC) del 27% al 23% para medianas y grandes empresas.
Además, un ajuste tributario orientado a la inversión y reducción de la burocracia para destrabar proyectos estancados, pero ello se acelera con el retiro de 43 decretos de Ministerio del Medio Ambiente desde la Contraloría.
El fin del MEPCO y la inflación
El fin del Mepco podría generar un alza significativa en los precios de los combustibles, lo que tendría un impacto importante en la economía chilena. Según expertos, sin el Mepco, los precios podrían subir hasta $350 por litro en gasolina de 93 octanos, $270 en 97 octanos y $400 en diésel.
El alza en los precios de los combustibles podría generar un aumento en la inflación, estimado en torno a 0,9 puntos porcentuales.
Así, el aumento en los precios de los combustibles afectaría el costo de vida, especialmente para las familias de menores ingresos, incrementándose los precios del transporte y logística, lo que podría afectar a las pequeñas empresas y consumidores finales.
El conjunto de las familias chilenas podrían enfrentar un aumento en sus gastos diarios, especialmente en transporte y alimentación.
De este modo, el impacto podría ser significativo, ya que el aumento en los precios de la canasta familiar podría generar un enfriamiento en la economía y afectar la competitividad de las empresas.
Es importante destacar que la decisión final dependerá de la posición del gobierno y la oposición en el Congreso. Sin embargo, la adopción de la via por decreto se anticipa como la verdadera retroexcavadora, toda vez que el oficialismo tiene mayoría en ambas cámaras legislativas.
Qué hay detrás de una crisis provocada
En el 2008, la crisis financiera global afectó significativamente a los más ricos, pero muchos lograron salir adelante e incluso aumentar su riqueza.
En el 2010, dos años después de la crisis subprime, el número de millonarios aumentó un 8,3% hasta situarse en 10,9 millones de personas, al mismo nivel que antes de la crisis, según Forbes.
Así, la riqueza de los millonarios creció un 9,7% anual, superando el nivel precrisis de 2007. Piketty analizó las crisis en el mundo desde mediados del Siglo XIX encontrando que se repite un patrón: las crisis son provocadas y los ricos salen antes y más ricos que antes.
Los ricos chilenos también han aumentado significativamente su patrimonio en los últimos años.
Según un informe de Oxfam, la fortuna de los súper ricos chilenos aumentó un 25% durante la pandemia, pasando de $21.000 millones a $26.700 millones de dólares.
Además, el número de millonarios en Chile ha aumentado significativamente, llegando a 67 mil personas que superan el millón de dólares como patrimonio, y casi 80 mil chilenos integran el selecto grupo del 1% de los más ricos del mundo.
La supuesta crisis de la economía chilena no resiste análisis: inflación controlada, récord de inversión extranjera, récord de la Bolsa de Comercio, récord del precio del cobre y las arcas fiscales con más de mil 400 millones de dólares.
En esta ocasión, la crisis es más una simulación que una verdad amparada en cifras reales. Los que están detrás de este diseño son los grandes empresarios, que digitan la política económica del gobierno.


