Mano dura al CAE: el plan de Kast para cobrar la deuda universitaria por planilla
El «Plan de Reconstrucción Nacional» presentado por el Presidente José Antonio Kast no solo busca levantar ladrillos en las zonas devastadas por catástrofes; su núcleo duro apunta a una «reconstrucción fiscal» que pretende recuperar billones de pesos perdidos en morosidad escolar. Con una deuda del Crédito con Aval del Estado (CAE) que se disparó de 500 mil millones en 2019 a 4 billones de pesos en 2026, el Gobierno ha decidido pasar de la persuasión a la ejecución forzosa.
El fin del «perdonazo» para sueldos altos La estrategia del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, identifica un perfil específico: profesionales de altos ingresos que, a pesar de tener capacidad de pago, han dejado de cumplir con sus cuotas aprovechando la falta de mecanismos de cobro efectivos. Para ellos, la solución será drástica: el descuento por planilla. Según las fuentes, al Ejecutivo le resulta «molesto» que personas a las que les fue bien tras estudiar le quiten recursos al gasto social al no devolver lo prestado.
Cifras de una crisis heredada El diagnóstico de las autoridades es alarmante. Durante la administración de Gabriel Boric, la tasa de titulados morosos escaló 25 puntos, pasando de un 28% en 2022 a un 53% al cierre de 2025. Actualmente, más de 423 mil egresados mantienen garantías ejecutadas por no pago, una situación que Hacienda califica como una «mochila» insostenible para las arcas públicas.
Gratuidad con límite de edad El ajuste también redefine quiénes acceden a la educación financiada por el Estado. Si bien se garantizó que nadie que ya posea el beneficio lo perderá, las futuras matrículas para mayores de 30 años quedarán excluidas de la gratuidad universitaria. Esta medida busca frenar la expansión del gasto fiscal, aunque el Gobierno ha decidido dejar fuera de esta restricción a las carreras técnicas, reconociendo la biografía de quienes deben trabajar antes de profesionalizarse.
Un Estado en modo ahorro Este endurecimiento del cobro del CAE se enmarca en un contexto de «situación de caja compleja y alarmante», según palabras de Quiroz. El plan incluye un oficio a todos los ministerios para rebajar su gasto en un 3%, con el fin de recaudar 4.000 millones de dólares necesarios para la reactivación y la emergencia. De esta forma, el Gobierno de Kast marca una frontera clara: el acceso a beneficios estatales tendrá límites de edad y la responsabilidad de pago para quienes ya son profesionales será una obligación ineludible bajo la nueva ley.


