El proceso de cambio de mando en Chile ha sufrido un colapso histórico a pocos días de la ceremonia oficial. Tras una reunión que terminó abruptamente este martes, el presidente electo, José Antonio Kast, anunció el fin de las reuniones bilaterales de transición con la administración de Gabriel Boric. El detonante de este quiebre definitivo ha sido la profunda desconfianza generada por la gestión del polémico cable submarino chino y las recientes sanciones impuestas por Estados Unidos a funcionarios del actual gobierno.
«No confiamos en la información que se nos está entregando», sentenció Kast desde su oficina, acusando al Ejecutivo de una grave «falta de transparencia». Ante lo que considera una entrega de datos parcial, el líder republicano ordenó la creación de una «fuerza de tarea administrativa para recopilar toda la información que pueda existir», recurriendo a organismos como el Consejo para la Transparencia y la Contraloría para fiscalizar el estado real de las cuentas y proyectos fiscales.
Según reportó, T13, el conflicto escaló debido a versiones encontradas sobre una serie de llamadas telefónicas. Mientras Boric afirma que intentó advertir a su sucesor sobre los riesgos del cable chino los días 18 y 20 de febrero, Kast se defendió señalando que el mandatario utiliza un «número ‘desconocido'». «Yo en general no contesto números desconocidos y no contesto todas las llamadas», explicó el presidente electo, añadiendo que prefiere el uso de WhatsApp, plataforma por la cual no ha recibido comunicaciones de Boric.
Por su parte, Gabriel Boric manifestó su pesar a través de sus redes sociales, afirmando de manera categórica que «Chile merece que sus autoridades estén a la altura» de sus cargos. El mandatario lamentó que esta decisión empañe la «sana y orgullosa tradición republicana» de un traspaso ordenado que ponga en el centro el bienestar del país. Pese al quiebre de las reuniones, Boric insistió en que su «mano está tendida» para retomar el diálogo en áreas críticas como infancia, hacienda, migración y la Comisión de Paz y Entendimiento.
La tensión diplomática con Washington también juega un rol clave en este distanciamiento. Kast criticó la «contradicción permanente entre las autoridades» respecto a las sanciones de EE.UU. y exigió que Boric aclare sus versiones, calificando su proceder como «una manera incorrecta de actuar en política». Con el cronómetro corriendo hacia el 11 de marzo, la incertidumbre se instala en una transición que, hasta hace semanas, se perfilaba como ejemplar.


