La nominación del diputado Andrés Jouannet como futuro subsecretario de Seguridad enfrenta un nuevo foco de conflicto tras revelarse la situación judicial de uno de sus antiguos socios. Sebastián Salazar Bastidas, con quien el parlamentario constituyó la sociedad «Impresiones Quizapú Limitada» en 2015, será investigado por la Fiscalía Oriente por presuntos delitos de asociación criminal y lavado de dinero vinculados al mercado ilegal de apuestas online,.
El «fuego amigo» en la querella El caso presenta una paradoja política: la acción judicial fue impulsada por Polla Chilena de Beneficencia, representada por el abogado y exministro Isidro Solís. Lo llamativo es que Solís fue el primer vicepresidente de Amarillos por Chile durante el periodo en que el propio Jouannet lideró la colectividad, lo que significa que el abogado se querelló contra el exsocio de su compañero de partido.
Según consigna una investigación de La Tercera, la querella apunta a que Salazar y otros ocho imputados formaron una “verdadera organización que gira en torno a la comisión de otros delitos, cuales son justamente los relativos a la conducta del juego y la apuesta”,. La fiscalía sospecha de una estructura jerarquizada que utilizaba contratos de publicidad para hacer «financieramente viable» un negocio ilícito.
El blindaje de José Antonio Kast Pese a la gravedad de las acusaciones contra Salazar —quien también ha sido vinculado al mercado de apuestas a través de la firma «Pagadoor»—, el presidente electo, José Antonio Kast, ha mantenido un respaldo total a Jouannet,. El mandatario electo aseguró tener “la mejor opinión de nuestro subsecretario”, mientras que la futura ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, también cerró filas en torno a su colaborador.
El argumento del equipo de transición es técnico: las sociedades que el diputado compartió con Salazar y otros empresarios cuestionados, como Emilio Yang, “nunca iniciaron actividades ante el Servicio de Impuestos Internos (SII)” y permanecen inactivas en la práctica, por lo que no existiría un conflicto de interés vigente,.
Estructura criminal y lavado de activos Sin embargo, la querella de Polla Chilena describe una operativa sofisticada. El texto legal sostiene que el delito se comete mediante un sistema donde se procesan recaudaciones ilícitas para luego ser remitidas a entidades extranjeras, lo que constituiría lavado de activos. El organismo fiscalizador afirma que en esta red concurre una “existencia de estructura jerarquizada, comunicación e instrumentos y distribución de funciones”.
Se espera que la indagatoria quede en manos del fiscal jefe de Alta Complejidad, Felipe Sepúlveda, en la Fiscalía Metropolitana Oriente. Mientras tanto, la presión política aumenta sobre Jouannet, quien deberá asumir la subsecretaría encargada de combatir, precisamente, el crimen organizado que hoy acecha a su otrora socio.


