El Ministerio de Justicia, encabezado por Jaime Gajardo, decidió dar un golpe de mesa definitivo frente al accionar de las Cortes de Apelaciones del país. La paciencia de la cartera se agotó luego de que los tribunales de alzada continuaran enviando nóminas de candidatos para notarios y conservadores de bienes raíces que no respetan el espíritu de la reforma legal que entrará en vigencia en abril.
En total, el Ejecutivo devolvió 34 ternas a 12 cortes distintas la jornada del miércoles 11 de febrero. El motivo principal detrás de esta decisión es la detección de vicios que la nueva normativa busca erradicar: candidatos que son familiares de funcionarios judiciales, profesionales que se desempeñan como interinos y sujetos que cuentan con «padrinos», lo que les permite aparecer repetidos en múltiples listas de selección de manera estratégica.
Según consigna una investigación del diario La Tercera, esta situación generó un revuelo inmediato en los tribunales de justicia. Tras recibir la comunicación oficial, diversos relatores y presidentes de cortes han solicitado audiencias urgentes con el ministro Gajardo, desconcertados por la magnitud de una medida que afecta, por ejemplo, a ocho ternas de la Corte de Santiago y seis de la de Valparaíso.
Desde el Gobierno recalcaron que muchos de los postulantes propuestos actualmente podrían quedar inhabilitados apenas comience a regir la Ley N° 21.772. En los oficios enviados, el Ministerio argumenta que la repetición de nombres en diversas ternas limita la facultad de elegir a la persona más adecuada para el cargo, afectando los principios de mérito y transparencia que se acordaron con el Congreso.
Aunque Justicia asegura mantener un respeto total por las competencias del Poder Judicial, el mensaje enviado a las cortes es claro: no se validarán nombramientos que perpetúen prácticas de parentesco o falta de idoneidad ante la inminente modernización del sistema notarial y registral chileno.


