EDITORIAL
Este domingo el país concurrió a las votaciones generales y puso un claro mensaje: No se olviden del centro.
Más allá de los candidatos que avanzaron al balotaje del 14 de diciembre, y la representación de izquierda y derecha, surgió una tercera posición con fuerza: el centro representado por el voto de Franco Parisi, que subió de 900 mil el año 2021 a 2.5 millones anoche.
Las personas que se pronunciaron por el Partido de la Gente representan varios tipos de electores, pero hay algo que tienen claro, no están por los extremos y en eso -luego del estallido social- surgieron como fuerza política.
Se trata de electores que no están metidos en el juego político, que en las redes sociales observan, pero no postean, son personas que trabajan, adultos jóvenes que se suman obligadamente y votan, al final del día, por el “mal menor”.
Estas personas decidirán el 14 de diciembre cuál es el rumbo del país. Están los que piensan que tendrán que elegir entre una sociedad progresista o una oferta regresiva. Por un lado, les ofrecerán menos inmigrantes y menos impuestos; por otro, más salud, escolaridad y sacar el IVA a los pañales.
El resto del electorado verá al PDG como la niña bonita del 14 de diciembre, y eso no hay que despreciarlo. Chile, cuando ha prescindido del centro se ha estancado.
Hoy los pronósticos de la economía no son entusiastas, algo que el centro debería encarnar. Los parlamentarios electos del PDG en la Cámara de Diputados y Diputadas tendrán la llave para armarse como una fuerza del Chile posible, no como fueron hace 4 años. La política debe tomarse como una misión de servicio y si representan el centro, en hora buena.


