A menos de 24 horas de la primera vuelta presidencial de este domingo 4 de octubre, la última encuesta CNT/MDA, divulgada este sábado, confirma el escenario que se viene dibujando desde hace semanas: Luiz Inácio Lula da Silva parte como favorito, pero la ventaja se achica y Brasil se encamina a un balotaje de infarto.
Según el sondeo, realizado entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre a 2.007 electores con un margen de error de 2,2 puntos, Lula obtendría 43,1% de la intención de voto en primera vuelta, frente al 38% de Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro. Muy lejos aparecen Augusto Cury (3,2%), Ronaldo Caiado (3%) y Renan Santos (1,5%).
Si se consideran solo los votos válidos, el presidente alcanza 47,8% contra 42,1% del senador del Partido Liberal. Ninguno superaría el 50% necesario para ganar en primera vuelta, por lo que todo apunta a una segunda vuelta el próximo 25 de octubre.
Y ahí está la noticia de esta última medición: la carrera se aprieta. En un eventual balotaje, Lula lograría 47,3% frente a 43,1% de Bolsonaro, una diferencia de apenas 4,2 puntos. En la encuesta anterior del 15 de septiembre, esa brecha era de 7,3 puntos (47,3% a 40%).
El dato revela dos tendencias claras: Lula subió de 40,5% a 43,1% en dos semanas, pero Bolsonaro creció aún más rápido, de 30,4% a 38%, capitalizando el voto útil de la derecha tras el desplome de Cury, que pasó de 6% a 3,2%.
Mañana más de 150 millones de brasileños están llamados a las urnas no solo para elegir presidente, sino también a los 513 diputados, 54 senadores y 27 gobernadores. Lula buscará la reelección apelando a su maquinaria del PT; Flávio Bolsonaro, a la herencia política de su padre y al voto anti-petista.
Todo está abierto, pero con una certeza: Brasil votará dividido.
Foto: (Ricardo Stuckert/PR/Agencia del Senado/Montaje/Flickr)
Texto basado en Exame.com.



