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Tras fuerte rechazo y sin permisos formales: Se suspende la polémica fiesta electrónica en el Desierto Florido

 

La productora a cargo de Samsara, la fiesta de música electrónica promocionada como el «Festival Oficial del Desierto Florido», confirmó la suspensión de su fecha original fijada para el 10 de octubre en la comuna de Vallenar. La decisión se adoptó tras el amplio rechazo ciudadano en redes sociales, las duras críticas de las autoridades locales y la falta de autorizaciones administrativas indispensables para su ejecución.

Reconocimiento de errores y permisos pendientes

A través de un comunicado, la organización reconoció haber incurrido en un «error comunicacional» al difundir afiches publicitarios que incluían los logos del Gobierno Regional de Atacama, Sernatur, ProChile y la Municipalidad de Vallenar. Desde la empresa precisaron que dicha gráfica se publicó de manera anticipada sin contar con un patrocinio, autorización o respaldo formal de las instituciones involucradas.

A la controversia por el uso no autorizado de las insignias públicas se sumó la ausencia de permisos vigentes. La productora admitió que los trámites continuaban en desarrollo y que aún debían responder a observaciones de seguridad realizadas por Carabineros, a lo que se añadió la confirmación de la Delegación Provincial del Huasco de no haber recibido solicitudes formales para el evento. Ante esta situación, la firma ratificó que la actividad queda pospuesta de forma indefinida y que solo se reprogramará una vez que se cuente con la totalidad de los permisos requeridos y las garantías de protección ambiental.

Rechazo de autoridades y preocupación ambiental

El anuncio de la suspensión ocurre luego de que el gobernador regional de Atacama, Miguel Vargas, descartara tajantemente cualquier vinculación del Gobierno Regional con la iniciativa, tildara de ilegal el uso de los logos institucionales y recomendara no realizar el evento. En la misma línea, el alcalde de Vallenar, Víctor Isla Lutz, aclaró que la actividad no formaba parte de la cartelera cultural del municipio y exigió el cumplimiento estricto de las exigencias legales.

La convocatoria había desatado una ola de cuestionamientos por el eventual impacto de un evento masivo sobre el ecosistema del Desierto Florido. Diversos sectores advirtieron sobre los riesgos del tránsito de asistentes y vehículos en un año marcado por el fenómeno del «Súper Niño», cuyas intensas precipitaciones generaron una germinación y floración de magnitud excepcional en la Región de Atacama.

La versión de la productora y el terreno privado

Frente al revuelo, el propietario del predio de 70 hectáreas en el sector de Chehueque donde se proyectaba el festival, Jahir Saba (Destilería Jahir Saba), sostuvo que los cuestionamientos respondían a malos entendidos y defendió que la propuesta buscaba difundir la riqueza del paisaje atacameño. Desde Samsara aseguraron que la actividad no se realizaría sobre mantos florales ni en terrenos protegidos por Conaf, sino al interior de una superficie delimitada bajo la premisa de que «las flores se miran, no se tocan».

Pese a las explicaciones presentadas por los organizadores, la falta de acreditaciones oficiales y la presión de los organismos regionales obligaron a detener la realización del festival hasta nuevo aviso.

 

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