Un fuerte movimiento telúrico de magnitud 7.4 se registró durante la mañana de este viernes 17 de julio en México, generando alerta inmediata en la región centroamericana. El sismo tuvo una característica de ser altamente superficial, con una profundidad de apenas 10 kilómetros, y se localizó específicamente en el mar, a unos 135 kilómetros al suroeste de Hidalgo y a 96 kilómetros de Tapachula.
A pesar de la magnitud del evento en el hemisferio norte, las autoridades chilenas actuaron con rapidez para evaluar posibles riesgos en el litoral nacional. El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) realizó el análisis técnico correspondiente y descartó la posibilidad de un tsunami en las costas de Chile.
Según el reporte oficial emitido por Senapred, las características del sismo en territorio mexicano no reúnen las condiciones necesarias para generar un tren de olas que represente un peligro para nuestro país. Por lo anterior, se mantiene la normalidad en todo el borde costero chileno tras el monitoreo preventivo de los organismos de emergencia.


