Mientras la Fiscalía de Aysén avanza en una investigación penal en su contra, la evolución de los bienes de la senadora Loreto Carvajal (PPD) ha quedado bajo el escrutinio público. Un análisis de su patrimonio revela que el avalúo fiscal de sus propiedades experimentó un salto drástico, pasando de $87 millones en 2018 a más de $1.271 millones en 2026, según publicó el sitio Fastcheck.cl Durante este periodo, la parlamentaria incorporó decenas de inmuebles a través de compras individuales y en copropiedad.
Compras en efectivo y deudas declaradas
Uno de los hitos más relevantes en este incremento patrimonial es la adquisición de una vivienda en la exclusiva comuna de Lo Barnechea. Según los registros, Carvajal y su pareja, el exdiputado Gabriel Silber, desembolsaron más de $250 millones en efectivo para concretar la compra de dicha propiedad. En paralelo a este crecimiento de activos, la senadora ha declarado pasivos que ascienden a los $769 millones.
Este no es el primer cuestionamiento legal que enfrenta la legisladora respecto a sus bienes. En 2019, el Ministerio Público inició una investigación en su contra por omitir dos departamentos en su Declaración de Intereses y Patrimonio, causa en la que posteriormente fue sobreseída.
La sombra del caso Hermosilla y el Conservador de Chillán
La actual investigación de la Fiscalía de Aysén, liderada por el fiscal regional Hernán Libedinsky, busca esclarecer la presunta recepción de $300 millones por parte de la senadora. Según la declaración del abogado Eduardo Lagos, este monto habría sido un pago a cambio de que Carvajal interviniera a favor del nombramiento de Yamil Najle como conservador de bienes raíces de Chillán.
La causa fue asignada a una fiscalía regional distinta debido a la complejidad de las indagatorias y al hecho de que involucra a personas que ejercen altos cargos públicos. Najle, por su parte, ya se encuentra imputado en la «arista bielorrusa» por el presunto delito de lavado de activos.
Reacción de la parlamentaria
Ante estos antecedentes, Loreto Carvajal ha negado categóricamente cualquier vínculo con pagos irregulares. La senadora calificó la denuncia como una «canallada» y aseguró que los testimonios de los imputados, como el de Eduardo Lagos, son intentos para utilizarla como «chivo expiatorio» tras la colaboración que su esposo, Gabriel Silber, ha prestado a la justicia en otras aristas del caso. Por ahora, la investigación en Aysén se mantiene bajo reserva para garantizar el éxito de las diligencias decretadas.


