Por vigesimoquinta vez se publicó el remate de 535 hectáreas en Curauma en medio de graves cuestionamientos sobre corrupción y tráfico de influencias en el sistema judicial, que ha denunciado el dueño, Manuel Cruzat Infante.
«El inmueble sería subastado por un valor inferior al 8% de su tasación del año 2015, pese a encontrarse además hipotecado por más de US$5 millones, carga que subsiste íntegramente para quien resulte adjudicatario», estimó el empresario.
Actualmente existen diversas acciones judiciales y una investigación en sede penal (7° Juzgado de Garantía de Santiago, Rit N° 1106-2026) respecto de hechos que rodean estos procesos y las irregularidades denunciadas ampliamente.
Cruzat afirmó que «participar en este remate (anunciado para este martes 2 de junio) implica asumir relevantes riesgos jurídicos, económicos y reputacionales, sin perjuicio de la responsabilidad criminal en que podrían incurrir quienes participen del esquema fraudulento como adjudicatarios».



