La muerte del exfiscal militar Alfonso Podlech a los 90 años, mientras cumplía condena en el penal de Colina 1, ha gatillado la primera crisis abierta entre el Partido Nacional Libertario (PNL) y la administración de José Antonio Kast. El deceso del exuniformado, sentenciado por el secuestro calificado de Jaime Eltit, desató una dura ofensiva de la colectividad liderada por Johannes Kaiser, quienes acusan al Ejecutivo de una «falta de coraje» por no haber otorgado un indulto humanitario.
El emplazamiento a Pablo Mira El foco de la molestia libertaria apunta directamente al subsecretario de Derechos Humanos, Pablo Mira (RN). Kaiser solicitó formalmente la renuncia de la autoridad, responsabilizándolo de una «vulneración de derechos» al no gestionar la salida de Podlech pese a su estado de salud terminal. Según el timonel del PNL, Mira implementó una decisión política adoptada en La Moneda que terminó por «violar los derechos humanos» en este caso particular.
Críticas a la gestión de La Moneda Desde el PNL, el abogado defensor y militante de la colectividad, Maximiliano Murath, denunció una «desidia» por parte del Ministerio de Justicia en la tramitación del indulto solicitado durante mayo, el cual no recibió respuesta antes del fallecimiento. Por su parte, el secretario general del partido, Juan Antonio Urzúa, cuestionó que un gobierno de derecha no sea capaz de aplicar criterios de dignidad mínima para adultos mayores en el sistema penal.
Kaiser fue más allá y advirtió que el Presidente Kast deberá «llevarse esto a la tumba», sugiriendo que la negativa de otorgar beneficios carcelarios a condenados por causas de derechos humanos es una postura que busca evitar flancos con la izquierda, pero que termina por «golpear la mesa» contra sus propios sectores de apoyo.
Tensión en la base oficialista Este conflicto representa el primer emplazamiento directo del PNL hacia un integrante del gabinete de Kast. Aunque los nacionales libertarios mantienen una cercanía ideológica con el Gobierno, no forman parte de la coalición oficialista, lo que les permite mantener una posición crítica frente a lo que consideran una debilidad moral del Ejecutivo en temas sensibles para su base electoral. Hasta el momento, La Moneda ha mantenido silencio respecto a la petición de remoción del subsecretario Mira.


