Un informe de la Brigada Antinarcóticos Metropolitana de la PDI, entregado a la Fiscalía Metropolitana Sur, ha situado al comunicador Francisco Kaminski en una posición comprometida dentro de la denominada “Operación Rey David”. Según la policía civil, el locutor habría cumplido funciones de “brazo operativo” en una organización criminal dedicada a estafas y lavado de activos liderada por el empresario David Israel.
El nexo con el “Rey David” La investigación, que mantiene a 9 de sus 19 imputados en prisión preventiva, apunta a David Israel como el presunto líder de una red que utilizaba la automotora Cincar para ocultar dineros de origen ilícito. El informe policial destaca que la relación de Kaminski con Israel era “directa y sostenida en el tiempo”, lo que evidenciaría una “participación activa en el delito de asociación criminal”.
El modus operandi de la banda consistía en simular créditos automotrices utilizando identidades adulteradas, llegando incluso a pagar a personas en situación de calle para obtener sus documentos y luego alterarlos digitalmente. De esta forma, generaban deudas millonarias a nombre de terceros; en un caso, una víctima resultó con una deuda cercana a los $48 millones.
Las escuchas que complican al comunicador El pilar de la acusación contra Kaminski son una serie de interceptaciones telefónicas y mensajes de WhatsApp. En una llamada del 9 de mayo de 2025, el comunicador conversa con Israel sobre la venta de propiedades en Rapel y La Florida, mencionando que está almorzando con ejecutivos bancarios.
El reporte policial es tajante al señalar que en dichas charlas “hablan de liquidar o vender propiedades de forma fraudulenta”. En el mismo registro, David Israel afirma que la persona que están «trabajando» para obtener créditos bancarios está dispuesta a aceptar lo que sea para que la ganancia “chorree para todos lados”, es decir, que se reparta entre los miembros de la estructura.
La defensa de Kaminski Tras el allanamiento de su domicilio en Las Condes y la incautación de su celular, Kaminski ha negado cualquier participación en delitos. El locutor explicó que conoció a Israel a través de un amigo y que este último llegó a auspiciar un programa que él realizaba en La Red.
“Tengo una buena relación (con él) y le mandé clientes. Le compré solo un auto”, declaró el animador anteriormente, intentando distanciarse de las operaciones de lavado. Sin embargo, la PDI concluyó en su peritaje que el imputado “no solo tenía conocimiento de las actividades ilícitas, sino que además formaba parte de la estructura organizada destinada a la comisión de delitos económicos”. Actualmente, el patrimonio total indagado en esta causa asciende a los $4 mil millones.


