Auditoría detectó que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo adquirió 108,96 hectáreas en la región de Valparaíso y grandes superficies en Tarapacá, Atacama, Los Lagos, Aysén, Magallanes y Arica y Parinacota, pese a que el propio Plan de Emergencia Habitacional no contemplaba nuevos terrenos en esas zonas.
La Contraloría General de la República detectó graves observaciones a las compras de terrenos realizadas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, encabezado por Carlos Montes, en el marco del Plan de Emergencia Habitacional (PEH 2022-2025).
El Informe Final N° 421 de 2025 reveló que se adquirieron 252,49 hectáreas en Valparaíso, Tarapacá, Atacama, Los Lagos, Aysén, Magallanes y Arica y Parinacota, incluyendo 108,96 hectáreas en la región de Valparaíso, pese a que el propio plan no preveía necesidad de suelo allí.
El órgano fiscalizador advirtió además que, al 31 de diciembre de 2024, regiones como Antofagasta y Maule solo habían logrado el 15% y 16% del suelo proyectado, mientras otras —Coquimbo, La Araucanía, Los Ríos y Ñuble— superaron con creces sus metas.
Contraloría ordenó a la Subsecretaría de Vivienda y Urbanismo iniciar un procedimiento disciplinario y criticó la ausencia de un reglamento sobre gestión de suelo y de rangos de precios, detectando incluso compras que duplicaron el valor referencial de 6 UF/m2.


