Tras una semana marcada por versiones contrapuestas en el gabinete, La Moneda confirmó que el Proyecto de Ley de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social —conocido como «Ley Miscelánea»— no incluirá ninguna restricción de edad para acceder a la gratuidad universitaria,,. La decisión, zanjada en una reunión de emergencia entre los ministros de Interior, Segpres y Hacienda, pone fin a la propuesta inicial de fijar un tope para estudiantes mayores de 30 años,.
El triunfo de la «gradualidad» política La exclusión de esta medida representa un giro estratégico liderado por los ministros Claudio Alvarado (Interior) y José García Ruminot (Segpres), quienes se impusieron a la postura del titular de Hacienda, Jorge Quiroz. Mientras Quiroz defendía la urgencia de limitar el gasto fiscal, la dupla Alvarado-García optó por una estrategia de diálogo prelegislativo para evitar un conflicto mayor con los partidos y la ciudadanía.
Desde Renovación Nacional (RN), el diputado Diego Schalper valoró la rectificación, señalando que esta movida permite que el «Plan de Reconstrucción» mantenga su foco exclusivo en la reactivación económica, el apoyo a las pymes y la reconstrucción de zonas damnificadas, sin desviar la atención hacia debates educativos complejos,.
Un diseño bajo sospecha Pese al alivio en el oficialismo, la marcha atrás del Ejecutivo dejó al descubierto grietas en el comité político. Desde la oposición, la diputada Emilia Schneider calificó de «inaceptable» el desorden comunicacional, criticando que se jugara con el derecho a la educación antes de recapacitar,. Por su parte, el diputado Juan Santana (PS) advirtió que estos cambios de postura restan credibilidad a la administración de José Antonio Kast,.
Lo que aún está en revisión Si bien el tope etario quedó descartado, el Gobierno admitió que la «Ley Miscelánea» no está cerrada del todo. El ministro García Ruminot reveló que aún se encuentra bajo análisis una norma que podría limitar el acceso a la gratuidad para nuevos planteles de educación superior,. Sin embargo, esta medida también está siendo evaluada bajo criterios de constitucionalidad para evitar nuevos reveses en el Congreso.
Con este ajuste, La Moneda busca concentrar todo su capital político en la aprobación de las medidas de crecimiento, dejando para proyectos futuros la discusión sobre la sostenibilidad financiera del sistema de beneficios estudiantiles,.


