El calendario tributario marca una fecha crítica para los automovilistas chilenos: este martes 31 de marzo expira el plazo legal para obtener el Permiso de Circulación 2026. Más allá de ser una obligación administrativa, este impuesto representa una de las fuentes de ingresos más relevantes para las arcas municipales, ya que los fondos recaudados se destinan directamente a mejorar el alumbrado público, mantener áreas verdes y financiar programas sociales que impactan en la calidad de vida de los vecinos.
Dónde y cómo realizar el pago El proceso puede llevarse a cabo en las direcciones de tránsito de cualquier municipalidad del país o en los puntos de atención habilitados especialmente para esta fecha. Un aspecto clave es la libertad de elección: si un conductor desea pagar en una comuna distinta a la del año anterior, puede solicitar el traslado de su permiso directamente en el nuevo municipio al momento de cancelar. Respecto a las modalidades de pago, las instituciones aceptan generalmente efectivo, tarjetas de débito o crédito y cheques al día.
Documentación obligatoria: el «check-list» del conductor Para evitar contratiempos de último momento, los propietarios de vehículos deben contar con una carpeta de documentos específica según el estado del móvil:
- Vehículos en circulación: Requieren el permiso de circulación del año anterior, la revisión técnica (o certificado de homologación) al día, el padrón del vehículo y el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP) con vigencia para el nuevo periodo.
- Vehículos nuevos: Deben presentar la factura de compra, la inscripción en el Registro Civil, los certificados de homologación correspondientes y el SOAP vigente hasta marzo del año siguiente.
El valor del impuesto El monto a pagar no es arbitrario; se define anualmente a través de las nóminas de Tasación Fiscal elaboradas por el Servicio de Impuestos Internos (SII). Los usuarios pueden consultar el valor exacto de su vehículo en el sitio web del organismo, ingresando el código del SII o las características específicas del modelo y el año de fabricación. Cumplir con este trámite dentro del plazo legal evita multas posteriores y garantiza que los recursos lleguen oportunamente a las comunidades locales.


