La otrora integrante de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, sufrió un revés definitivo en su estrategia judicial este martes en el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago. En una audiencia marcada por la tensión, el tribunal desestimó la petición de nulidad presentada por su defensa, permitiendo que el Ministerio Público amplíe los cargos en su contra por cohecho reiterado y lavado de activos.
El peso de la «trama bielorrusa» La investigación, liderada por la fiscal regional de Los Lagos, Carmen Gloria Wittwer, ha sumado nuevos antecedentes que complican la situación de la exmagistrada en el marco del litigio entre la empresa Belaz Movitec y Codelco. Según los documentos presentados por la fiscalía, existen hechos adicionales que refuerzan la tesis de una red de favores y transacciones ilícitas que Vivanco habría articulado desde su posición de privilegio en el máximo tribunal del país.
La jugada fallida de la defensa El abogado de Vivanco, Jorge Valladares, intentó frenar la reformalización alegando que los nuevos antecedentes correspondían a «núcleos fácticos distintos». Su objetivo era forzar una nueva «querella de capítulos» —un procedimiento especial para altos magistrados—, pero el juez rechazó de plano este argumento, validando la incorporación de los nuevos delitos a la causa actual.
Un futuro tras las rejas Con esta resolución, Vivanco continuará cumpliendo la medida de prisión preventiva que pesa sobre ella desde el pasado 30 de enero. Tras la audiencia, el tribunal fijó un plazo de 90 días adicionales para el cierre definitivo de la investigación, periodo en el que la fiscalía buscará consolidar las pruebas de una de las tramas de corrupción judicial más graves registradas en la historia reciente de Chile.


