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Hay un mañana

El legado del Presidente Gabriel Boric comenzó a escribirlo el 11 de marzo del 2022, cuando -al llegar a la Plaza de la Constitución-, se acercó a las vallas de contención y saludó con especial afecto a niños que, acompañados por sus padres, recibían al joven que entraría por la puerta de La Moneda.

Con 36 años se echaba sobre los hombros la responsabilidad de sacar a un país de los efectos de la pandemia. Con sabiduría, buscó consejos en sus antecesores y eligió un equipo de profesionales que le acompañaron estos años.

Cuatro años después, en su adiós, afirmó: «Me voy con la frente en alto y con las manos limpias», en un mensaje a una oposición que fue implacable con la gestión en su periodo, y que no tiene pudor en votar un proyecto de ley que libera a asesinos, pedófilos, violadores y homicidas sin más que tener una enfermedad crónica o cierta edad.

En su legado está, sin duda, la Reforma de Pensiones, el Copago Cero en Salud, el Sueldo Mínimo que superó el medio millón de pesos; las 40 Horas, las 260 mil Viviendas, entre otras.

En una gestión donde la oposición le negó una reforma tributaria, se las arregló para sacar un royalty minero que beneficia a las comunidades más pobres del país y pasó a manos del Estado el Litio, creando una nueva empresa al alero de Codelco.

Con hidalguía asumió su responsabilidad en el manejo comunicacional del Caso Monsalve y la frustrada compra de la casa del presidente Allende, dos hechos que marcaron la segunda parte del gobierno.

Gabriel Boric Font está recién comenzando una vida. Hace un año fue padre y hoy puede mirar el mundo desde la otra vereda. Es la edad en que no te enfermas, los dolores del cuerpo no existen y te levantas temprano para ver a tus hijos, simplemente, dormir.

Políticamente, es raro tener un expresidente de 40 años. Nadie (ni él lo sabe), atisba dónde lo encontraremos en cinco o diez años más, pero está claro que la política no lo ha defraudado.

Cualquiera que tenga un poco de curiosidad se habrá dado cuenta que Gabriel Boric sembró en las nuevas generaciones el Chile del futuro. Los niños de hoy serán los jóvenes y adultos del mañana.

Un buen político no puede dejar de soñar una sociedad más justa. Los años permiten ampliar la mirada y sacarle provecho a la experiencia. En «Cantares», la prosa de Antonio Machado nos lega… «Caminante no hay camino, se hace camino al andar…».

Se instalará en San Miguel, al sur de Santiago, dónde jugará con Violeta y su hermano. Ahí, en los pagos de trabajadores, estudiantes, profesionales, donde las tardes refresca, se refugiará don Gabriel.

 

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