Lo que pretendía ser un viaje de emergencia terminó en un dolor de cabeza legal y logístico en plena Región Metropolitana. Durante una intensa fiscalización vehicular realizada este miércoles en la comuna de Estación Central, un conductor fue interceptado tras viajar desde Viña del Mar con una situación documental crítica: su permiso de circulación estaba vencido desde el año 2023 y mantenía un registro de 22 multas de tránsito pendientes.
El hombre, visiblemente afectado, explicó ante las cámaras de la fuente original, T13, que el motivo de su arriesgado traslado era una situación de fuerza mayor vinculada a la salud de su progenitora. «Está sola ahora. Por último que me pasen los partes, no tengo ningún problema, si yo sé que cometí una infracción», admitió el conductor, quien detalló que su madre reside en la capital y debía ser intervenida quirúrgicamente de urgencia por un problema de vesícula.
Sin embargo, el cumplimiento de la ley obligaba al retiro inmediato del vehículo de circulación, lo que generó una nueva complicación: el hombre no viajaba solo, sino acompañado por un perro salchicha y un chow chow. Ante la imposibilidad de dejar a las mascotas en la vía pública o asegurar un transporte de aplicaciones que aceptara animales de inmediato, el operativo tomó un giro inesperado.
Para resolver el dilema y no desamparar a los caninos, un inspector municipal tomó el volante del vehículo decomisado para trasladar al conductor y a sus dos perros directamente hasta una unidad policial. El infractor, a pesar de reconocer su error, insistió en la desesperación de su situación personal al señalar: «la vengo a buscar porque se tiene que operar… ella vive sola acá. Entonces no tengo a nadie».


