El Presidente Gabriel Boric ha vuelto a sacudir el tablero diplomático internacional con una de sus declaraciones más tajantes hasta la fecha respecto al conflicto en Medio Oriente. A través de sus redes sociales, el mandatario chileno arremetió directamente contra la administración de Benjamín Netanyahu, utilizando calificativos de alto calibre para condenar el reciente asesinato de un menor en la Cisjordania ocupada.
Un ataque que conmovió a La Moneda La indignación del jefe de Estado estalló tras la viralización de un registro audiovisual que muestra el fallecimiento de Jad Jadallah, un adolescente palestino de solo 14 años. El mandatario no escatimó en palabras al referirse a los responsables como «asesinos y criminales», agregando de forma categórica que «el gobierno de Israel dirigido por Netanyahu sigue asesinando niños inocentes en Palestina».
Según los antecedentes publicados por la fuente original, BioBioChile, el incidente ocurrió en un campo de refugiados donde, de acuerdo con reportes internacionales, militares israelíes dispararon a quemarropa contra el joven. Lo más estremecedor del caso es que, mientras el adolescente agonizaba, las tropas habrían impedido el paso de auxilio médico. «Los soldados habrían creado un cordón a su alrededor e impidieron que dos ambulancias palestinas llegaran hasta él durante cerca de 45 minutos», consigna el reporte del citado medio.
La promesa de justicia Boric, quien ha mantenido una postura crítica persistente hacia las acciones militares de Israel, advirtió que buscará responsabilidades legales por estos hechos. «Mientras vivamos, haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que respondan ante la justicia. En cualquier caso, la historia los juzgará», sentenció el Presidente en su cuenta de X.
Pese a que el Ejército israelí (IDF) intentó justificar la acción señalando que el menor habría lanzado una piedra, otros registros audiovisuales han puesto en duda la versión oficial al mostrar a un uniformado arrojando un objeto junto al cuerpo después de los disparos. Esta nueva arremetida de Boric reafirma que, pese a las tensiones internas y externas, la defensa de los derechos humanos en Palestina seguirá siendo un eje central de su política exterior.


