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Sergio Campos: «TVN terminará vendiéndose»

Es difícil hablar de algunos temas entre tantos que engloban la vida de Sergio Campos Ulloa. Del profesor normalista, de la radio, de la dictadura, de la docencia universitaria, de las distinciones que ha recibido.

Decidimos juntarnos en Algarrobo, donde veranea, con el pretexto del Día de la Prensa, celebrado el 13 de febrero, día que conmemora la aparición de La Aurora de Chile, el primer periódico que circuló en el naciente país, fundado por fray Camilo Henríquez el año 1812.

Con Sergio Campos, Premio Nacional de Periodismo 2011, nos enfocamos en la crisis que vive la sociedad, desde la perspectiva de la comunicación.

“El tema de la comunicación está en una severa crisis, porque hay un exceso de información a nivel mundial. Este exceso de información lleva a la gente a buscar más información. El caso más típico es el de Tiktok, que aparece un tipo de información, más allá de la calidad que es muy precaria o desinformación, que se va reproduciendo como una cadena. Eso representa, como dice Byung Chul Hall, un exceso de positivismo. Entonces la gente se atosiga de información, no tiene capacidad de selección ni jerarquización, porque los medios, en general, no les dan esa posibilidad a las audiencias”, señala enfático, y agrega: “Los medios que tienen esa alternativa son los tradicionales, los diarios electrónicos que están debidamente certificados, las radioemisoras, los canales de televisión, entre otros”.

La desinformación

Campos observa que en los medios tradicionales desinforman. “También hay un espacio de desinformación, donde hay ocultamiento de información que se entrega sesgada, o sea no se entrega toda la información que hay con respecto a un tema determinado. También hay opciones que tienen que ver con el financiamiento. Algunos, por ejemplo, privilegian el sistema económico a costa del medio ambiente”.

Pone el caso del borde costero en Concón o Puchuncaví, «que era un gran negocio para la minería, pero un pésimo negocio, entre comillas, para la salud de las personas y para la agricultura de la zona” por la zona declarada como de sacrificio.

La desregulación

Profundiza: “Esto se da a todo nivel hoy día y las regulaciones son despreciadas por un sector político que considera que existe un exceso de control y que las legislaciones son nefastas para el desarrollo económico, y que el desarrollo económico va a producir un mayor bienestar en la gente. No se calcula para nada ese supuesto desarrollo en la salud de las personas y también en el medio ambiente.  Incluso, un candidato a ministro dijo que no nos íbamos a preocupar de unos árboles antes que de las personas. Este ejemplo, que es brutal, se vive no solo en Chile sino a nivel mundial, y eso se reproduce en los medios de comunicación que no ponen atención en el equilibrio que debe tener el sistema económico-social en el presente y en el futuro. Ese compromiso está completamente desechado por una parte de los medios de comunicación”.

Los medios digitales

Sin embargo, el periodista observa que hay otra parte. “Hoy día están los medios digitales que están bregando por mantener esos equilibrios. Entonces, yo diría que la situación es muy incierta, porque a nivel mundial se produce el mismo fenómeno. Cuando se desprecia por parte de Estados Unidos la Organización Mundial de la Salud, dejando de ser parte, tenemos un problema grave. Cuando se desprecia a la Unesco, lo mismo. Entonces, los medios de comunicación que no son capaces de plantear una tesis que valida la ONU, como un organismo multilateral que defiende –además- los derechos humanos, estamos en un problema grave”.

La opinología

Hoy día en los medios de comunicación se mezcla la opinión con la información…

-Exacto, si vemos los diarios, especialmente El Mercurio que mezcla información con opinión. Eso representa una traición al espíritu del periodismo, porque la opinión debería estar expresada en una columna, con un relator que sea identificable y que esté validado porque tiene alguna expertiz en determinada materia. El periodismo interpretativo se ha transformado en una herramienta de manipulación, donde se recogen versiones que dan cuenta de una posición determinada. Es decir, estamos en un desbarajuste tremendo y eso está provocando mucho daño a la salud social del país, lo que se está representando en la salud de la familia, en la salud de las personas, en la calidad de los trabajos. Por ejemplo, en los incendios y toda la secuela social que arrastran cada año.

¿El periodismo ya no está cumpliendo ese rol social?

-Tenemos el problema de la corrupción, con una ministra de la Corte Suprema presa. En estos casos una parte del periodismo ha jugado un rol muy importante. Esto se sabe, por ejemplo, a través de Ciper Chile. En la misma línea El Mostrador, El Ciudadano, La Nueva Mirada, Desenfoque, El Periodista y en la mirada internacional Le Monde Diplomatique. Son medios que tienen una postura de informar cabalmente, con un grado alto de responsabilidad con la opinión pública. Con el resto, se me puede olvidar alguno, tengo severas dudas con la información que entregan, por la frivolidad que tratan algunos asuntos. Con los canales de televisión que tienen algunos pseudoperiodistas, que opinan de temas que no saben o que no conocen, pero igual opinan y crean opinión pública y eso es lo peor.

¿Qué futuro le ves a TVN?

-No sabemos qué va a pasar, su situación es muy precaria. No le veo una salida en el corto plazo. Creo que lo que viene va a terminar con la venta de Televisión Nacional de Chile. Tendríamos todos los canales de televisión en manos de empresarios, defendiendo intereses particulares y privados.

¿En las universidades, en las escuelas de periodismo, ves alguna preocupación por esta crisis?

-Como profesor en la Universidad de Chile y en la Universidad Central, donde fui decano, existen algunos trabajos que se hacen en ese sentido, me refiero al interés por el periodismo de investigación. Yo diría que son agujas en un pajar, una gota en el océano, porque la maquinaria que opera en los medios es tan poderosa que se produce un periodismo de nicho en la investigación, lo que es muy preocupante para el sistema democrático.

¿La democracia está subvalorada?

-Exacto, la democracia ha perdido valor, por ejemplo, cuando tenemos candidaturas presidenciales que no tienen claridad acerca de cómo darle un destino, una orientación al país, donde los discursos y los programas se llenan de lugares comunes, cuando tenemos 25 partidos políticos, esta democracia terminará en un descampado, en tierra de nadie.

¿Podría haber un nuevo estallido social?

El estallido social surgió en la población por una acumulación de problemas. El estallido social no tuvo conducción política. La izquierda no fue capaz de darle orientación, fue una explosión ciudadana. Luego de dos plebiscitos, la ciudadanía rechazó a la izquierda profunda y a la derecha profunda y hoy día, la ultraderecha salió por arriba y están a dos votos de tener el control total del país, desde el Congreso.

¿Cómo se viene el futuro político?

A partir del 11 de marzo se ve complejo, difícil. El gobierno que asume el próximo 11 de marzo ha creado muchas, pero muchas expectativas. Vemos todos los días titulares que está todo malo. Esas expectativas de problemas que no se resuelven en 6 meses ni en 10 años van a generar descontento en la sociedad. La pregunta es quién va a dar conducción a un gobierno donde en el gabinete son, por lejos, mayoría independientes.

Del otro lado no se ha hecho una autocrítica por qué se perdió el poder. El Frente Amplio, el Partido Comunista ni el Socialismo Democrático tienen respuesta.

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