La suerte vuelve a echarse en las mesas de juego chilenas, pero esta vez con un tablero mucho más económico para los inversionistas. Tras la salida anticipada de las operadoras Enjoy y Dreams, la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) inició un nuevo proceso de licitación para cuatro plazas emblemáticas: Coquimbo, Viña del Mar, Pucón e Iquique,. La gran sorpresa de estas nuevas bases es el drástico ajuste en las ofertas económicas mínimas garantizadas, las cuales han caído a menos de un tercio de su valor original en algunos casos,.
El desplome de las ofertas El objetivo de la autoridad es evitar que se repita el escenario de Enjoy, cuya situación financiera se vio seriamente debilitada al pagar ofertas que llegaban a representar el 50% de sus ingresos. Por ello, las nuevas condiciones son significativamente más «amigables» para el bolsillo de los nuevos operadores.
El caso más impactante es el de Coquimbo, donde la oferta mínima bajó de 481.501 UF a solo 123.000 UF anuales, lo que representa un retroceso del 75%. Una situación similar ocurre en Iquique, con una merma del 71% (bajando de 234.777 UF a 68.000 UF), mientras que en Viña del Mar la disminución fue del 52% respecto a lo que desembolsaba Enjoy anteriormente.
Las «letras chicas» del contrato Sin embargo, no todo es ahorro. Las nuevas bases imponen condiciones que han generado dudas entre los expertos. Entre ellas, se exige la continuidad laboral de al menos el 80% de los trabajadores actuales y la obligación de construir o ampliar la infraestructura turística de la comuna.
Según consigna un reportaje de The Clinic, existen puntos que podrían desincentivar el interés de algunos postores. El exsuperintendente de Casinos, Francisco Leiva, advirtió que la exigencia de mantener al personal es «rara» en cargos de confianza, como gerentes generales. Además, subrayó que, según la Dirección del Trabajo, los costos de indemnizaciones y vacaciones del personal no quedarán pagados por la empresa saliente, sino que deberán ser asumidos íntegramente por el nuevo operador.
El futuro de las plazas La incertidumbre rodea especialmente a la plaza de Iquique. Fuentes conocedoras del proceso explicaron que Dreams debió dejar dicho recinto porque las bases anteriores la obligaban a licitar un terreno municipal donde nunca pudo construir. Aunque la Superintendencia cambió estas reglas, aún no está claro si la firma buscará recuperar esa plaza o si el casino nortino pasará a manos de un nuevo dueño.
Por ahora, el proceso sigue su curso con el desafío de atraer inversionistas en un contexto donde, si bien las ofertas son menores, las responsabilidades laborales y los costos operativos prometen ser el gran obstáculo de la negociación,.


