Los republicanos intentan aprobar una ley que ataca el derecho de voto de las mujeres estadounidenses. La idea de Donald Trump es que las que usan el apellido del marido, destinto al certificado de nacimiento, no puedan votar. En pocas palabras, las mujeres están para hacer las labores de casa, los hombres se encargan desde la puerta hacia afuera.
Esta es la última «locura» que enfrenta el país de América del Norte. En medio del caso Jeffrey Espstein, esta vez no es la guerra contra un enemigo externo. Ya pasó Venezuela, con Irak reculó, hoy es el frente interno:las Mujeres, donde tiene nulas posibilidades de ganar con el voto femenino en noviembre, en las elecciones de medio mandato, por los casos de pedofilia que tienen conmocionado al país y al mundo entero.
Trump está buscando evitar la debacle parlamentaria, intentando seducir a los republicanos atacando a las mujeres, principalmente.
Sos 70 millones de mujeres que usan el apellido de casadas en los registros de votación, el que no coincide, con el certficado de nacimiento.
El expresidente, Barak Obama, en redes sociales denunció que «los republicanos siguen intentando aprobar la Ley SAVE, un proyecto de ley que dificultaría y privaría del derecho al voto a millones de estadounidenses. Dile a tu congresista que vote en contra», pidió el expresidente demócrata.
En Estados Unidos, las personas no tienen un certificado de nacimiento en línea y, por tanto, la idea de Trump que cada ciudadano tuviese el documento para probar que es estadounidense, dejaría a millones sin votar.
En ese país hay personas que, incluso, votan por correo físico, remitiendo su papeleta por U.S.Mail, lo que la Ley SAVE impediría al tener que votar de cuerpo presente.
Trump y los republicanos requieren de una ley que impida que con el carné de identidad se pueda votar. Ahora se necesitaría un certificado de nacimiento en suelo estadounidense.
La locura de Trump es un acto desesperado para unir a los republicanos, que han demostrado fisuras en relación al caso Epstein, donde aparece nombrado mil de veces en millones de archivos liberados por el Departamento de Justicia.
Entre los pretextos del gobierno republicano está impedir el voto de extranjeros, algo que en Chile, por ejemplo, el actual Ejecutivo intentó limitar parcialmente el año pasado, lo que la derecha votó en contra. En Estados Unidos, la misma idea la derecha apoya la exclusión de los foráneos del padrón.
Hace un año Trump atacó al mundo entero con la orden ejecutiva de aranceles. Luego hizo la vista gorda con el genocidio en Gaza, rogó por el premio Nobel de la Paz (el que recayó en otra derechista). Dijo que se anexaría Canadá y Groenlandia. Antes, afirmó que terminaría con la guerra en Ucrania en 5 minutos y que destruiría el plan nuclear de Irán. Nada de ello sucedió.
En cualquier país decente, con instituciones sólidas, Trump jamás habría sido presidente, menos dos veces. Por ello, por la tradición que representaba Estados Unidos no es una pregunta cualquiera la que muchas personas se están haciendo…
What happened to you, United States?


