La República Federativa de Brasil y los Estados Unidos de México entregaron su apoyo a la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, en su campaña para lograr la Secretaría General de las Naciones Unidas.
Esta mañana en La Moneda, los embajadores de ambos estados, los más grandes de la región, entregaron su resplado a la candidatura chilena.
«Me siento muy honrada de ser la candidata no solo de Chile, sino de Brasil y México», señaló Bachelet en unas breves declaraciones en el palacio de gobierno, junto al Presidente Gabriel Boric y el canciller Alberto Van Klaveren.
Agregó que «esta candidatura asumida por tres países es un compromiso compartido y podemos trabajar juntos por objetivos comunes».
«Es necesario que trabajemos en una organización que sea eficiente en la gestión, coherente y eficaz en la acción, en medio de una política internacional cada vez más exigente; que sea confiable y transparente en el liderazgo, capaz de inspirar a los pueblos del mundo», afirmó.
Michelle Bachelet delineó un proyecto que pretende llevar a cabo en la ONU: «En un contexto de crisis múltiples, conflictos, cambio clmático, profundas desigualdades, desconfianza institucional, las Naciones Unidas debe renovarse para seguir siendo legítima, más moderna, eficiente, transparente y orientada a resultados».
Las Naciones Unidas se rigen por la Asamblea General que elige cada 8 años un(a) Secretario(a) General, donde cada uno de sus miembros tiene derecho a un voto. Sin embargo, el Consejo Permanenete del organismo, que integran ocho potencias (que ganaron la Segunda Guerra Mundial), tienen poder de veto. Es decir, aunque una candidatura tenga mayoría en la Asamblea, cualquiera de los ocho integrantes del Consejo Permanente puede impedir que acceda al cargo la o el nominado.
La elección será en septiembre próximo.


