El descarrilamiento de un tren de alta velocidad en España deja, al menos, 39 muertos en Córdoba y unos cien heridos.
La tragedia, cuyas causas se investigan y no hay especulaciones, se registró en la tarde del domingo en Adamuz.
Esta mañana seguían hospitalizados 43 personas, 12 en la Unidad de Cuidados Intensivos, entre ellos un niño.
En los dos convoyes que descarrilaron viajaban unas 500 personas, entre Málaga-Madrid y Madrid- Huelva.
El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, afirmó que se sigue trabajando en los trenes siniestrados y que los trabajos de identificación será “intenso, duro y complicado”.
Con el fin de acelerar el proceso de identificación de las víctimas fatales, se habilitó la toma de muestras de ADN cinco ciudades donde subieron pasajeros: Madrid, Sevilla, Córdoba, Huelva y Málaga.
Fotografía Susana VEra (Reuters)


