Una acción policial de gran envergadura, coordinada entre la PDI y el Ministerio Público tras una alerta del FBI, permitió desarticular una organización delictiva liderada por ciudadanos asiáticos. La banda operaba mediante estafas informáticas y lavado de activos, afectando a cientos de víctimas.
Durante la mañana de este viernes, se activó un despliegue masivo en cinco regiones de Chile —incluyendo la Región Metropolitana— para desmantelar una banda criminal encabezada por cuatro ciudadanos chinos. La investigación, que se originó por datos proporcionados por la inteligencia estadounidense, apunta a un fraude que alcanza los 210 millones de dólares (cerca de $188 mil millones de pesos),.
Cientos de víctimas y firmas «fantasma»
Hasta el momento, las autoridades han despachado 53 órdenes de detención, logrando capturar a 39 personas vinculadas a la estructura criminal,. El esquema delictivo involucraba la utilización de 112 sociedades comerciales diseñadas para mover capitales ilícitos y realizar compras en la Zona Franca (Zofri) para blanquear el dinero.
El fiscal nacional, Ángel Valencia, subrayó el carácter internacional del fraude, señalando que “principalmente, un conjunto de ciudadanos norteamericanos, sin perjuicio de que también hay personas de otros países, fueron víctimas de fraudes cometidos por vías informáticas”.
El engaño de las inversiones y las aplicaciones móviles
La persecutora regional de Tarapacá, Trinidad Steinert, detalló que la organización captaba clientes asegurándoles que sus fondos serían invertidos en activos dentro de Chile a través de plataformas bancarias.
🔴URGENTE |Operativos PDI en coordinación con el Ministerio Público se desarrollan en cinco regiones del país por los delitos de estafas y lavado de activos de una organización criminal liderada por ciudadanos chinos. pic.twitter.com/C5PsgF7HoT
— PDI Chile (@PDI_CHILE) January 9, 2026
“Engañan a las víctimas, haciéndolas pensar que podían invertir en Chile, en distintos activos o propiedades, incluso señalándoles que tenían que bajar ciertas aplicaciones (…). Una vez que las víctimas se daban cuenta de esto, las aplicaciones desaparecían”, explicó Steinert, quien además recordó el caso de un exejecutivo bancario desvinculado por nexos con esta red de lavado.
Movimientos bancarios sospechosos
Por su parte, el director de la PDI, Eduardo Cerna, puso el foco en la audacia de los imputados al retirar grandes sumas de dinero de manera presencial. Según el jefe policial, se detectaron transacciones virtuales y giros por caja que desafiaban cualquier control estándar.
“Lo llamativo de esto es que hay cobros por cheque, por caja, por 400 mil dólares, 500 mil dólares. Es decir, una misma persona, representando a distintas empresas, podría haber cobrado más de un millón de dólares en la misma sucursal bancaria el mismo día”, reveló Cerna.
Pese a la magnitud del fraude, en los allanamientos realizados solo se han logrado incautar $50 millones en efectivo, una cifra marginal comparada con el botín total de la estafa. La indagatoria continúa radicada en Iquique, bajo la supervisión de la Brigada Investigadora de Lavado de Activos (Brilac).
Esta organización operaba como una «lavandería» de alta tecnología: atraían el dinero de inversores extranjeros mediante aplicaciones digitales que se evaporaban en el aire, para luego hacer pasar esos dólares por el sistema bancario y la Zona Franca hasta dejarlos limpios y listos para su uso.


