Más
    InicioDestacadaChile, cada voto cuenta

    Chile, cada voto cuenta

     Desde Madrid

    Ya estamos en la recta final para la elección de él o la Presidente de la República, la renovación de la mitad del Senado y la totalidad de la Cámara de Diputados. La campaña electoral ya ha terminado y llega el momento cúlmine de la Democracia, que es la emisión del voto este domingo 16 de noviembre.

    Los electores convocados a votar son 15.764.771 chilenos y extranjeros residentes por más de cinco años. El voto es obligatorio para los chilenos y voluntario para los más de 750.000 extranjeros residentes.

    Para el cargo de presidente de la república han presentado su candidatura dos mujeres y seis hombres. Si ninguno alcanza la mayoría absoluta, habrá segunda vuelta el 14 de diciembre. Para la elección de 23 senadores, representantes de 7 de las 16 regiones, se han presentado 125 candidatos. Y para cubrir los 155 cargos de diputados, postulan 1.096 candidatos, en las 16 regiones.

    En el exterior residimos alrededor de un millón de chilenos, pero estamos inscritos electoralmente sólo unos 150.000. Desde el año 2017 los residentes en el exterior tenemos derecho al voto, pero sólo para las elecciones presidenciales, los plebiscitos o las primarias presidenciales.

    Existen 128 circunscripciones electorales en los 65 países en que se desarrollan las votaciones de chilenos. El problema es que, además de la inscripción electoral, se requiere la votación presencial del elector en un consulado especialmente designado por el Servel. Esto dificulta el proceso, porque los consulados receptores de sufragios están alejados de los lugares de la residencia de muchos electores. Por ejemplo, en España, país en el cual resido, están habilitados solamente tres consulados -Madrid, Barcelona y Valencia- y todos aquellos chilenos que vivan en otras ciudades deben desplazarse desde sus lugares de origen para votar, lo cual les resulta muchas veces oneroso, por el gasto en transporte y comida.

    Los chilenos en el exterior estamos reclamando la votación “online” para tener una efectiva participación en los procesos democráticos. Chile es uno de los pocos países que no tiene este sistema de votación. Está demostrado que el sistema “online” es seguro, muy práctico y facilita el desarrollo pleno de la democracia

    Otra particularidad del sistema electoral chileno es que está basado en el Método D’Hondt, lo cual significa que la votación se hace por listas abiertas y el voto de cada elector se suma a un candidato, pero también a la lista, con lo cual una lista muy votada puede llegar a elegir a más de un candidato.

    En definitiva, Chile realiza este domingo un proceso electoral muy trascendente, y lo hace con responsabilidad y en paz. Es el ejercicio de la Democracia en su máxima expresión, porque el poder del voto es el poder de todos por igual. No hay distingos ni estratos diferenciadores. Y todos somos iguales a la hora de ejercerlo. Esa es la Democracia plena, la que nos entrega esa posibilidad de máxima justicia. Es el único sistema elegido en el mundo desde hace siglos por las sociedades humanas, porque representa mejor la convivencia social en paz y en progreso. En consecuencia, podemos elegir libremente, sin presiones ni amenazas. Sin mentiras ni promesas falsas.

    El domingo 16, en Chile es el Día de la Verdad. Los ciudadanos expresamos mediante el voto, nuestras preferencias y nuestros anhelos. Y debemos hacerlo informadamente, apoyando a quienes nos parece que se acercan más a nuestra manera de pensar, y rechazando a quienes adornan con mentiras sus oscuros deseos de alcanzar poder mediante el engaño masivo.

    Por eso, les pedimos a todos quienes nos leen, nos ven por los canales de televisión o nos escuchan en nuestros programas radiales, que nos crean porque luchamos permanentemente por la verdad, la absoluta, la sin matices, la sin diferencias sociales, la que busca la justicia igualitaria y el bienestar para todos.

    Por eso, a este proceso le llamamos “Fiesta de la Democracia”, porque es el momento de la participación igualitaria, porque nuestro voto es similar al de los demás y tiene un valor social superlativo.

    Y extendemos nuestro llamado a que todos lo hagamos con una sonrisa en los labios, sabiendo que cada voto cuenta -y mucho- en el futuro de nuestras familias, de nuestros coterráneos, de nuestra Patria.

    Debes leer

    spot_img